El plástico, tantas veces utilizado y ahora tantas veces criticado por sus efectos en el medioambiente, es celebrado en una ambiciosa exposición en Londres que cuenta cómo ese material, inventado hace cien años, cambió el mundo y nuestras vidas.
La exhibición, que se abrió este miércoles en el Museo de Ciencia londinense, hasta enero del 2009, "celebra la invención de la baquelita, la primera sustancia plástica", explicó a la AFP una de las curadoras de la muestra, Allison Conboy.
Este material fue inventado por Leo Baekeland, un belga, quien lo patentó hace cien años, en un episodio que estuvo lleno de suspenso, explicó Conboy.
"Baekland le ganó por sólo un día a un científico británico, Sir James Swinburne, quien también había descubierto la fórmula para esa sustancia, pero que decidió esperar hasta después del fin de semana para patentarla", contó.
"Pero Baekland le ganó por 24 horas y por eso la baquelita se llama así. Si no, se habría llamado quizá swinburn o algo por el estilo", dijo.
La exhibición, "Plasticidad: 100 años haciendo plásticos", dedica por eso un lugar especial a la baquelita, resaltando los "asombrosos cambios que produjo en nuestas vidas ese material, y el plástico bajo todas sus formas", como el nylon, el poliester, el PVC, y el politileno, dijo la experta.
Se fabricaron radios, relojes, mesas, sillas y decenas de otros artículos en plástico, "abaratándolos y revolucionando nuestra manera de consumir", señaló la experta.
Eran objetos prácticos, lúdicos, extraños, ingeniosos, que fueron utilizados en la medicina, en el transporte, en la moda, en el diseño, en las casas.
"Creo que es imposible imaginarse la vida sin el plástico", dijo, señalando que entre los objetos que más transformaron nuestra cotidianidad fueron los tupperware utilizados para conservar alimentos.
La experta resaltó que la exhibición demuestra los nuevos usos del plástico, entre ellos sangre plástica, un traje para esquiar extremadamente liviano y resistente y aviones que pueden cambiar de forma durante el vuelo, para adquirir más velocidad.
Incluye también objetos futuristas, entre ellos un vehículo fabricado exclusivamente con materiales biodegradables.
Pero no todo es celebración: el Museo de Ciencia no podía dejar también de alertar sobre el efecto en el medio ambiente del plástico, material que sirve para fabricar cientos de millones de toneladas anuales, de las cuales un 90% no son recicladas.
Además, el plástico es producido todavía mayoritariamente de fuentes no renovables, advierte la exhibición londinense, que explora como el plástico puede volverse más ecológico.