Editores y gente de mercadeo analizan el espacio de esos medios en América.
Lo más importante de la aparición del diario popular es que ha solidificado la libertad de expresión, por el poder de elección que tiene un sector del público que no se sentía identificado con diarios tradicionales, que a través de la historia le han dado más espacio al poder.
Es una de las conclusiones de los profesionales que asisten al I Encuentro de Diarios Populares y Mercadeo Comunitario, que hoy concluye en Guayaquil y que tiene el aval del Instituto de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
“Son diarios que llegaron a crecer sin robar mercado, sino que crearon uno nuevo para informar a grupos más débiles, a aquellos que no tienen voz”, dice Ricardo Trotti, director de libertad de expresión y del instituto de prensa de la SIP.
Una apreciación similar tiene la argentina Stella Maris Martini, de la Universidad de Buenos Aires, quien ve a estos diarios como “una fotografía de la realidad social”, y a la vez como la referencia para el sector más frágil, aunque cree que se debe reformar el tratamiento que se da a los temas policiales “para no criminalizar la pobreza”.
Para evitar esa situación adversa, sostiene Elizabeth Muñoz, editora del diario panameño Día a Día, es necesario humanizar la noticia, sin darle protagonismo a las entidades de poder. Hay que contar el drama humano sin morbo. Lo más importante, dice, es que el lector sea protagonista. “Sin sexo, sin sangre; si el lector se siente parte del diario, lo hemos ganado”, asevera esta profesional.
Esas expresiones son compartidas también por gente que hace mercadeo en estos diarios, para quienes “es necesario hacer conciencia de que deben tratar con respeto a la víctima, porque siempre deben pensar en qué pasaría si fuera su abuela, su madre o cualquier persona cercana”, expresa Ingrid López, gerenta de mercadeo de Nuestro Diario, de Guatemala.
El crecimiento que ha experimentado su medio también se basa en el valor agregado que entrega. Por ejemplo, la inclusión de cuadernos en la apertura de clases, en la que de 70 mil ejemplares subieron a 120 mil.
“El morbo vende, y mucho. Pero no por mucho”, es una de las conclusiones del consultor Homero Hinojosa, quien manifiesta que algunos lectores ya se han rebelado, “y exigen contenidos que apelen más a su inteligencia racional y emocional”, por eso el diario popular moderno está obligado a hacer de su lector “un mejor ciudadano y una mejor persona”.
Con esa intención, sostiene Víctor Vera, editor general de Diario Súper, es que ese rotativo realiza publicaciones encaminadas a mejorar la salud, cuidar la vida y educar a la familia.