- MAY. 22, 2007 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
El proyecto bipartidista de reforma migratoria que regularizaría a millones de indocumentados y reforzaría el control de la frontera con México inició ayer una carrera de obstáculos en el Congreso estadounidense, con una votación determinante en el Senado.
Los legisladores deben decidir si aceptan abrir formalmente el debate sobre el controvertido proyecto de reforma, en una votación que exige el apoyo de al menos 60 de los 100 miembros del Senado, en otras palabras, que una decena de republicanos den su respaldo.
“Los 60 votos para iniciar el debate van a estar”, aseguró una fuente legislativa que pidió el anonimato. “Pero para el resto no hay garantía de absolutamente nada”, añadió.
Vanessa Cárdenas, especialista de inmigración del Center for American Progress, pronosticó “una gran pelea” con una multiplicación de enmiendas de parte del sector más conservador de los republicanos y de los demócratas decepcionados por el proyecto.
Los senadores deberán ponerse de acuerdo antes del fin de semana, según el plazo fijado por el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, que trata de avanzar rápidamente para que la inmigración no se convierta en uno de los temas dominantes de la campaña para las primarias de principios del 2008.