El comportamiento climático en el norte de Sudamérica incide en Ecuador.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) pronosticó que las lluvias continuarán hasta finales de mayo en la región Interandina.
Según Antonio Rodríguez, técnico del Inamhi, los niveles de lluvia son variables debido a la anomalía en el comportamiento e incidencia de los sistemas atmosféricos continentales que se presentan en la región desde octubre del 2006.
El meteorólogo mencionó que las perturbaciones de la cuenca brasileña ocasionan un desplazamiento de precipitaciones en la Amazonía.
La vaguada ecuatorial (confluencia de aire húmedo y caliente que permite la formación de nubes que generan la presencia de lluvias y tormentas eléctricas) es otra de las causas, según el experto.
A estas se agregan las precipitaciones que se registran en el norte de Sudamérica, que tienen incidencia hacia Colombia y Ecuador, dijo Rodríguez.
Estos fenómenos se traducen en los niveles irregulares de lluvia que se registran en el país. Por ejemplo, en este mes, en Tulcán el Inamhi esperó 75 milímetros de precipitación, pero solo fueron 25,5 mm.
En Ibarra esperaba 66,8 milímetros y llovieron 47,1 mm.
En Quito –debido a los microclimas–, en la zona de Iñaquito (norte de la urbe), se esperaban 103,8 mm, pero solo fueron 50,4, lo que significa el 49%.
En el sur de la ciudad, se esperaban 149,6 milímetros de agua lluvia pero el nivel superó el 17% de lo previsto, es decir que las precipitaciones llegaron a 174,5 milímetros.
En la capital las lluvias empiezan en las primeras horas de la tarde y noche con presencia de tormentas eléctricas. En Ambato, en cambio, se produjo el 5% de lluvias, más de lo que el Inamhi esperaba.
Norte
En el sector La Esperanza, al norte de Quito, hay seis casas afectadas por los aguaceros.
Sur
En el sur de Quito el agua ha erosionado las paredes de la quebrada Río Grande, donde existen asentamientos ilegales. Esto pone en riesgo a quince viviendas. El Comité de Operaciones Emergentes se reunirá este 31 de mayo.