Desechos de la cáscara del arroz y otros derivados de los sembríos continúan contaminando los ríos San Pablo y Babahoyo.
La semana pasada, en el río San Pablo se observó una densa capa amarilla. En una investigación, el Departamento de Higiene Ambiental de la Municipalidad, presidido por Rafael Aguirre, sancionó al dueño de la piladora Santa María porque botaba los desechos al río.
Clara Medina, habitante de Barreiro Nuevo, manifestó que hace una semana en el río se ve una especie de sábana amarilla y blanca.
Esta contaminación está causando, además, problemas en la piel de personas que acostumbran bañarse en las aguas del río San Pablo. “No se puede bañar ni lavar en el río porque da una picazón en el cuerpo provocada por el tamo del arroz”, dijo Medina.
Aguirre indicó que la contaminación del agua de los ríos San Pablo y Catarama es un delito sancionado y que incluso en noviembre del año pasado se reunieron las autoridades municipales con los propietarios de las quince piladoras que hay en el sector, donde les dejaron claro que no se podía arrojar el tamo, ceniza o cualquier otro tipo de desechos al río porque serían sancionados.
Los propietarios de la piladora Santa María –la primera en ser sancionada– debe pagar una multa de $ 1.700. De no hacerlo se la clausurará.
Germán Santamaría, propietario de la piladora, que está ubicada en la ciudadela La Ventura, en la vía Babahoyo-Montalvo, ratificó que el año pasado acordaron no arrojar más desperdicios y negó haber incumplido el acuerdo.
“Yo soy muy respetuoso de las ordenanzas. Lo que deben hacer para terminar con la contaminación es construir alcantarillas para que las heces fecales de las familias asentadas en el sector no vayan al río. Eso es lo que contamina”.
Ordenanza
En el artículo 23 de la ordenanza municipal se señala que los infractores serán sancionados con una multa de diez salarios mínimos vitales por contaminar los ríos.
La cáscara del arroz produce alergias respiratorias, rinitis , bronquitis , faringitis y otros.