Xavier Lara, desde el sector de la ciudadela La Alborada, dijo sentirse inseguro en Guayaquil no tanto por los ladrones sino por la clase de instituciones que están relacionadas con la seguridad y el cuidado de los ciudadanos.
El radioescucha Xavier Macías, desde el centro del ciudad, se quejó de que las personas ya no pueden andar en las calles porque la delincuencia ataca hasta a los niños y mujeres embarazadas.
Isabel Figueroa, una víctima de la delincuencia, narró cómo fue secuestrada a las 22:00 en los últimos meses del año pasado, al salir de la Universidad Católica, por un taxista de unos 28 años edad, alto, de tez trigueña y ojos claros.
Figueroa denunció que el taxista, quien primero la llevó a otro sitio a cambiar el cilindro de gas, la condujo por la vía Perimetral y le dijo que era un asalto y que andaba en compañía de otros dos conductores con quienes procedieron a cometer algunos asaltos por Mapasingue.