- MAY. 21, 2007 - Foto - Cartas al Director - EL UNIVERSO
Mucho se ha escrito estos días sobre la necesidad de implementar en escuelas y colegios cursos de educación vial, y eso está bien, pero, ¿cómo podemos pedir que los peatones que respeten las disposiciones de tránsito cuando son los mismos vigilantes quienes las irrespetan?
En la av. Nueve de Octubre y Pedro Carbo de Guayaquil suelen instalarse señoritas vigilantes que sin tener en cuenta a los peatones, ni apagar los semáforos, dan paso a los automotores cuando la luz indica que corresponde a los transeúntes.
Hace unos días, encontrándome con dos nietos de 10 y 8 años, esperaba yo infructuosamente poder pasar a la otra acera, por lo que le inquirí a la vigilante que cuándo nos iba a dejar pasar, a lo que muy oronda me contestó: “Cuando a mí me dé la gana”.
Podemos exigir el respeto a la ley a los de a pie, pero, a los vigilantes, ¿quién? Lo lógico sería que cuando quieran aligerar el tráfico o lo que mejor les parezca, apaguen los semáforos (alguna manera habrá para tal efecto) y no ocasionen el caos a los automotores y transeúntes.
Dolores Torres
Guayaquil