El viceministro de Coordinación de Desarrollo Social, José Rosero, asegura que el nuevo censo reducirá los errores en la base de datos que contiene a los beneficiarios del Bono de Desarrollo Humano que entrega el Gobierno.
¿Qué se busca con el nuevo censo de la pobreza?
Es una encuesta que trata de censar a la población de bajos recursos para poder calificar sus condiciones de vida. Se busca resumir las diferentes características técnicas de un hogar en un puntaje de 0 a 100. Los hogares que están dentro del quintil 1 y quintil 2 (que sobreviven con menos de 1 y 2 dólares diarios) son los potenciales beneficiarios de los programas sociales.
¿La encuesta también servirá para depurar la lista?
Esta encuesta existe desde el año 2000 y se la tomó de forma pausada, ahorita la base de datos tiene 2,3 millones de familias encuestadas desde el 2000 al 2006. Esta base de datos está desactualizada, tiene siete años de atraso; la nueva encuesta es un volver a encuestar a la población. Depurar en el sentido de que vamos a volver a encuestar a los hogares. Va a haber hogares que hace siete años no eran pobres y ahora son pobres, y ahora son merecedores; y viceversa también.
¿Es posible que aumente la lista de personas que reciben el bono?
No, eso no es posible, porque existe un presupuesto fijo; por cuestiones presupuestarias van a seguir siendo 1’200.000 beneficiarios del Bono de Desarrollo Humano; lo que sí se va a incrementar es la pensión asistencial, que es el bono para personas de la tercera edad y discapacitados. En el componente de madres solteras no va a aumentar, pero sí en el de tercera edad y discapacitados. En el país hay 320 mil personas de tercera edad, se da el bono a 200 mil, ahí hay un espacio para llegar a estas 320 mil. El número de madres se mantiene en 900 mil.
¿Qué pasará con la gente que ya recibe el bono y que quedará excluida del beneficio?
Nosotros lo que hacemos es levantar una información técnica que les servirá a los diferentes programas del Ministerio para que puedan focalizar sus ayudas sociales.
Hay preocupación y expectativa en la población que teme perder este beneficio...
No hay que preocuparse si son personas que realmente necesitan el beneficio social; es decir, si son personas en ‘extrema pobreza’ y ‘pobreza’, la encuesta está diseñada matemáticamente para que les capte a ellos su real situación de vida. El que tiene que estar preocupado es el que usualmente miente en los cuestionarios.