Está en proceso de producirse una revolución en el entretenimiento en vuelo. Detrás de ello está el aumento del pasaje de clase ejecutiva y primera clase, aunque está limitado, hasta la fecha, principalmente a las aerolíneas con los recursos para adquirir servicios vanguardistas para la cabina. Éstos incluyen sistemas que ofrecen cientos de películas sobre demanda, que se pueden reproducir en respaldos individuales, en pantallas que se extienden de los descansabrazos o incluso en monitores portátiles.
Algunas líneas importantes de Estados Unidos ya invierten, o planean hacerlo, en actualizar sus sistemas de entretenimiento para atraer al segmento más redituable de la industria: los viajeros de negocios. American Airlines, por ejemplo, hoy instala apresuradamente nuevos aparatos personales de entretenimiento audiovisual en las cabinas de clase ejecutiva, en sus 58 aviones Boeing 767-300. Las unidades tienen monitores de 26 centímetros y ofrecen catorce largometrajes.
Singapore Airlines actualizó su sistema sobre demanda para ofrecer más de mil opciones de programación en 23 idiomas, en las tres cabinas de su flotilla de distancias largas. Sus asientos también son computadoras individuales con la capacidad de interactuar con aparatos electrónicos personales, como BlackBerries.
En Lufthansa, pantallas en los asientos con programación audiovisual sobre demanda pronto serán equipo estándar en las tres clases de servicio internacional, anunció Reinhold Huber, director de innovación de productos de la aerolínea: “Estamos en proceso de desarrollar un nuevo producto que tiene toda la tecnología de comunicación a bordo, como Internet y mensajes de texto via celular, y se integrará con el producto audiovisual sobre demanda”.
JOE SHARKEY
Para las emergencias comestibles
Los expertos en nutrición concuerdan en que llevar alimentos consigo en el avión es crucial para los viajeros de negocios. No se debe a que puedan ser fatales las horas adicionales no contempladas a bordo del aparato sin comida o agua. Se debe a que la ansiedad puede estimular el hambre y la sed, y no saciarlas pueden convertir un episodio desagradable en todo un suplicio.
Bonnie Taub-Dix, vocera para la Asociación Dietética Estadounidense, dijo que una bolsa con alimentos puede ayudar a los viajeros a energizarse para que puedan pensar con claridad.
Tara Gidus, dietista registrada, comentó que alimentos de emergencia también pueden cumplir otra función: ayuda a los viajeros a mantener la calma. ¿Qué debe contener una bolsa de alimentos de emergencia?
Hay un Plan A, en el que el viajero prepara los alimentos en casa y los empaca en su bolsa.
Ésa es la mejor opción, indicó Dawn Jackson Blatner, también vocera para la Asociación Dietética Estadounidense.
“Eso es cuando sabe cuáles son las porciones adecuadas, incluye granos integrales y bolsitas de nueces”.
Por otro lado, está el Plan B, cuando la gente no puede armar su bolsa en casa, sino que busca alimentos saludables en el aeropuerto: fruta (la fibra y el agua contribuyen a una sensación de saciedad duradera), barras de granola integrales, o nueces.
Otros elementos que pueden figurar en una bolsa de alimentos de emergencia son queso procesado, carnes secas, y una mezcla de nueces y frutas secas. El viajero puede agregar trozos de casi cualquier alimento que se pueda comer con los dedos a los ingredientes básicos de nueces y frutas secas: coco, cereal seco, e incluso chocolate.
KARLA COOK
¿Qué se cocina en primera clase?
Cuando se trata de comida, las aerolíneas parecen proporcionarla en abundancia al viajero de negocios.
En la aerolínea Emirates, los chefs de nueve hoteles de lujo Jumeirah recientemente empezaron a cocinar platillos para la aerolínea, al expandir un menú que incluía langosta asada y ternera con calabaza bañada en crema de coco.
Mientras las masas que llenan la clase turista siguen su suplicio con comidas que parecen saber cada vez peor, tienen un costo extra o simplemente no existen, ahora sopla por las cabinas de primera clase, y en algunas de clase ejecutiva, un resurgimiento en el servicio de alimentos a bordo. En ciertas aerolíneas, el objetivo es superar a las ortas, con sabores de diferentes países, platillos innovadores, postres más abundantes y mejores cócteles y vinos.
“Los pasajeros ahora toman mayor control cuando vuelan”, dijo Bob Ferguson, quien lleva quince años trabajando con Emirates.
“Quieren tener una máxima flexibilidad. Prefieren más las porciones ligeras de comida, para poder bajar (del avión) con más energía que si hubieran gozado una comida más estilo banquete”.
Los expertos en comida en Eos Airlines, aerolínea con sede en Nueva York especializada en viajes ejecutivos transatlánticos, tienen una opinión diferente. Los viajeros se consienten cada vez más con comida porque los viajes, en general, se han vuelto muy difíciles, dijo Hector Adler, vicepresidente titular para experiencia del cliente.
“Se habla mucho y hay mucha literatura y artículos sobre gente que quiere comida más ligera y saludable”, agregó. “Es una mentira”.
KIM SEVERSON