Exhibición. Las obras de la artista ecuatoriana estarán expuestas al público hasta el próximo 16 de junio.
Delgada, con ojos grandes y boca fina, la artista Juana Córdova cuenta que para la fabricación de una de sus obras se fijó en los senos de Britney Spears, no tan grandes como los de las artistas porno, ni tan chiquitos como los dice tener ella.
Recurre a los de Spears, que por cierto son artificiales, como molde de los grandes caramelos que expone en el Museo Municipal (Sucre entre Chile y Pedro Carbo). Para los que asistieron a la inauguración de la muestra, el jueves, tenía listos chocolates en forma de senos. De esa forma podrían saborear su idea.
Tiempo atrás en una fábrica de caramelos del sur de Quito, los trabajadores detuvieron su labor para ver y jugar con los senos de goma que la artista elaboraba.
Para que no toquen los senos sintéticos instalados junto a radiografías de tórax, Córdova ha puesto una caja donde uno mete la mano y puede aplastar, tocar o agarrar la silicona.
Vivir con senos postizos es como vivir en incesantes cirugías. Córdova informa de esta manera que para ella es importante observar que hoy en día las mujeres viven según las dictaduras de moda, y quienes utilizan senos falsos deben cambiar cada cinco años la materia que insertan en su cuerpo para que luego esta no se reviente.
Los senos surgen como tema predominante en sus últimas producciones, conectados al tópico central de la muestra, que es la mujer.
Córdova habla de una mujer superficial, que se dedica a su físico, siendo este comportamiento el resultado de lo que le pide la frivolidad de su entorno. Su obra favorita, Dosis diaria (2005), el dibujo de una mujer sobre la pared, junto a una cartera que muestra unas pastillas hechas de metal precioso, resalta lo mundana en que se puede convertir esta cuando depende de una moda y de fármacos que “ayudan a verse mejor”.
Córdova salta de una idea a otra. Le interesa investigar diferentes temas a través de diversas técnicas, acoplando lo que le nace al instante a las herramientas que tiene en sus manos. Asegura que uno nunca podrá reconocer un estilo específico en sus obras, ya sean pinturas, esculturas o instalaciones. Ella es diferente siempre.
El nombre de la exposición, Las Manos en la masa, se debe a que el curador de su obra, Cristóbal Zapata, quiso originalmente referirse a la factura manual de los proyectos reunidos de Córdova, que sostienen su significancia con la premiación y mención de estos en varios certámenes del país. Tal como lo señala Zapata en el catálogo de esta muestra, en Córdova arte y artesanía van de la mano.
Cree en la suerte, en los dados, en el huesito de la cadera de las gallinas, en lo efímero y surreal, lo que postula en sus obras Rueda del deseo, Cobertor y Prueba tu suerte, video en el que un joven come ansiosamente dados hasta vomitarlos. La idea alrededor de la suerte, que va ligada a la conciencia sobre la identidad, recorre toda su obra, como un dado que muestra las múltiples caras de la artista.
EN MUSEO
La exposición Las manos en la masa, de la artista cuencana Juana Córdova, se exhibe en el Museo Municipal de Guyaquil.
HORARIO
Puede visitarse de martes a sábado desde las 09:00 hasta las 17:30. La entrada es libre.