|
La decisión del Ministerio de Educación de aplicar pruebas para evaluar el nivel de conocimiento de los estudiantes en matemáticas y lenguaje, en una muestra de 1.133 escuelas, 684 colegios y 22 provincias del país, es necesaria y oportuna.
La prueba permitirá conocer los avances, los logros y también las deficiencias en estas áreas del saber y, en consecuencia, buscar las acciones correctivas que sean necesarias.
Solo evaluando se conoce la realidad y solo conociendo la realidad se puede intervenir en ella para cambiarla. La prueba que, evidentemente, no puede ser la que está circulando porque si así fuera sus resultados no serían confiables ya que, entonces, podría prepararse a los niños y jóvenes específicamente para responder esas preguntas y que, quizás, solo tiene el propósito de ilustrar el tipo de prueba que se tomará, debe ser recibida con entusiasmo por padres y maestros.
Por los padres, porque les permitirá conocer si la escuela a la que confían la preparación de sus hijos está respondiendo a sus expectativas. Por los maestros, porque al conocer, a partir de una evaluación externa, el resultado de su trabajo podrán mantener o cambiar métodos, afianzar o buscar nuevos conocimientos, en definitiva ser profesionalmente mejores.
También debe interesarnos a todos, aun a quienes ya no tienen hijos en edad escolar porque es en las escuelas y en los colegios del Estado donde se educan y forman la mayoría de los ecuatorianos que más tarde deben incorporarse como ciudadanos críticos y participativos a la vida productiva del país. En realidad, lo que hace la diferencia entre un país y otro es la capacidad de producir con valor agregado, de vivir en sociedad respetando las leyes, de adaptarse al mundo del conocimiento que es el mundo de hoy, y todo eso, se aprende en la casa, en la sociedad en la que se vive y, fundamentalmente, en la escuela.
Medir logros académicos en matemáticas y en lenguaje es algo más que medir conocimientos. Si las pruebas están bien diseñadas se estará midiendo la capacidad de pensamiento lógico y ordenado, así como la posibilidad de comprensión de textos y de lo que dice el otro o los otros, en otras palabras, la preparación para entender, elaborar pensamiento y expresar ideas de manera adecuada; armas básicas para la ubicación en el mundo y para el conocimiento científico, tecnológico y humanístico.
Por supuesto, a la toma de la prueba deberá seguir la divulgación de los resultados y el anuncio de las medidas correctivas indispensables, en el campo en que sean necesarias: la formación de los nuevos maestros, la actualización de los que están en ejercicio, la elaboración y el uso de materiales, por ejemplo.
La investigación educativa debe ser una de las políticas del Ministerio de Educación porque es básica para el mejoramiento de su tarea. La iniciativa de reactivar y asumir las pruebas Aprendo, debe merecer el respaldo ciudadano.
|