Manta cuenta con cien unidades de salud, entre públicas y privadas.
El sistema de recolección de los desechos hospitalarios varió a fines del mes pasado cuando feneció un contrato que mantenía el Municipio local con la contratista Lourdes Delgado.
Ahora la recolección y desaparición de este tipo de basura se hace de forma directa. Cuatro empleados se dedican a recorrer 29 establecimientos de salud para buscar desechos como agujas contaminadas, paquetes de sueros usados o muestras de sangre.
Al comienzo la recolección se hacía de manera antihigiénica y con infraestructura inadecuada. La situación cambió cuando se incorporó una carroza hermética a la camioneta donde se depositan los desechos.
Los recolectores utilizan además mascarillas, guantes y un uniforme rojo.
Así lo explica Eligio Mero, director del Departamento de Higiene del Municipio.
“Creemos que estamos capacitados para hacer la recolección y por ello hemos contratado a las cuatro personas que laboraban con la contratista, que hasta el 25 de abril hizo este trabajo”, dijo el funcionario.
Delgado recibía alrededor de 1.800 dólares mensuales por el servicio que ofrecía.
Mero, descarta que reaparezcan los problemas del pasado, cuando los desechos hospitalarios eran manejados sin ningún tratamiento y depositados en el botadero municipal con el resto de la basura que se genera en los hogares mantenses.
La polémica se desató a finales de la década pasada, cuando un periódico local publicó una fotografía en la que se observaba cerdos comiendo placentas en el botadero municipal.
Y las falencias en el sistema de recolección volvieron a evidenciarse en noviembre pasado, cuando apareció un pie entre la basura acumulada a un costado de la vía a San Mateo, en el sur de Manta.
La extremidad fue amputada a un paciente diabético que fue operado en el hospital Rodríguez Zambrano, de Manta, el pasado 17 de noviembre.
El pie apareció pese a que desde abril de 2006 se aplica un plan de manejo de los desechos hospitalarios.
Carlos Loor, director del hospital Rodríguez Zambrano, afirma que los miembros amputados son desinfectados y luego entregados a los empleados municipales que se encargan de la recolección.
Proceso
La actividad continúa con el traslado de estos desechos a una de las tres celdas construidas en el botadero, de cuatro metros cúbicos de capacidad.
Estos casilleros ya están repletos por lo que se construye un cuarto de 22 metros de largo, 17 de ancho y 2 de profundidad a un costo de $ 4.500.
“Creemos que esta nueva celda durará hasta dos años”, afirma Elizabeth Barberán, funcionaria del departamento de Higiene del Municipio.
Loor desconoce lo que provocó que el pie amputado aparezca a un costado de la vía.
Recalca que las extremidades amputadas u órganos extraídos del cuerpo humano son parte de un proceso de desinfección. “Por lo general lo que amputamos se lo entregamos a los familiares del paciente”, explica.
Barberán reconoce que entre la basura hospitalaria recolectada, no se ha registrado algún miembro amputado.
Desde el 1 de mayo pasado se han recolectado 500 kilogramos de desechos hospitalarios en 29 unidades de salud de este cantón.
Lo que dice la ley
El artículo 24 de la ordenanza municipal que regula el manejo de los desechos hospitalarios señala que el Municipio de Manta será el ente encargado de la recolección de desechos infecciosos, como miembros amputados, ya sea en cirugía o durante una autopsia.
Costos
La citada ordenanza determina el costo mensual que las unidades de salud deben cancelar al Cabildo por el servicio. Los hospitales pagan 50 dólares; las clínicas 30; centros médicos 20; laboratorios, consultorios médicos y odontológicos 15 dólares.