El relator especial de la ONU para los Derechos Humanos de los Inmigrantes, Jorge Bustamente, manifestó este viernes su "preocupación" por situaciones irregulares en materia de respeto a los derechos humanos de inmigrantes ilegales en Estados Unidos.
Bustamante se declaró "decepcionado" de que, si bien tenía previsto visitar tres centros de detención de inmigrantes ilegales en Texas, Nueva Jersey y Arizona, sólo pudo visitar este último. Las visitas a los otros recintos, previamente autorizadas, fueron canceladas "sin explicación", señaló en un comunicado.
"Nada más visité uno (de estos centros) y en ese caso no tuve una libertad completa para hablar" con los internos, reconoció durante una conferencia de prensa.
Bustamante dijo que además de reunirse con autoridades, recogió testimonios de inmigrantes ilegales que denuncian haber sido objeto de redadas.
Entre otras, las denuncias están relacionadas con "separación de familias", explicó.
También, testimonios de "rompimientos de puertas" por parte del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) que lleva a cabo esos operativos, manifestó.
El método "incluyó en algunos casos rompimiento de cerraduras abriendo a patadas las puertas con el llanto de los niños que se quedaron muy sorprendidos de ver a sus padres siendo esposados y arrestados y llevados fuera de su casa", indicó en relación a los testimonios que recogió.
Uno de los periodistas presentes dio cuenta de condiciones poco adecuadas para trabajadores inmigrantes sin papeles en establecimientos agrícolas norteamericanos. "Yo encontré lo mismo", replicó Bustamante.
El relator denunció asimismo la existencia de "grupos organizados para agredir inmigrantes como los 'minutemen'", brigadas civiles que intentan cortar el paso a indocumentados en la frontera con México.
Bustamante también se refirió a algunas prácticas en el sistema judicial norteamericano.
"Me sorprendió como abogado el hecho de encontrarme en Arizona con la práctica de individuos que entraron sin documentos a Estados Unidos y que después recibieron una acusación de un crimen de mayor nivel, un crimen federal, (...) que tiene una penalidad de más de 20 años" por "traficarse a sí mismos".
"Eso es algo extraordinario, por decir lo menos", sostuvo.
En su comunicado, Bustamente manifestó además su "preocupación de que no hay un sistema centralizado en Estados Unidos para obtener información sobre aquellos arrestados por funcionarios de inmigración o dónde están detenidos los individuos. Las familias deben esperar prologrados períodos sin información" sobre sus parientes.
Asimismo, indicó que las "transferencias de individuos en custodia también pueden ocurrir sin informar a las familias o abogados y pueden resultar en detención en lugares remotos, lejos de las familias y del acceso a apoyo legal".
También dijo que "niños -acompañados o no- son detenidos temporalmente en instalaciones para adultos que no protejen adecuadamente los derechos de los niños migrantes".
Y cuando se le consultó sobre la situación real de los inmigrantes, comparada con la situación que alega el gobierno estadounidense, respondió: "Es diferente".