Escándalo. En la práctica, es el primer despido de un presidente del Banco Mundial.
El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, presentó ayer su renuncia al frente de la institución, que se hará efectiva el 30 de junio, en una decisión que pone fin a un largo escándalo originado por el aumento de sueldo a su novia.
"Es necesario encontrar un camino adelante... Por ello, anuncio que dimitiré como presidente del Banco Mundial al final de este año fiscal, el 30 de junio", indicó Wolfowitz en un comunicado.
En un texto paralelo emitido por el Consejo Ejecutivo de la institución, sus directores reconocieron la decisión de Wolfowitz de dimitir a su cargo y que se empezará el proceso de nominación de un nuevo presidente inmediatamente.
En la misma línea, la Casa Blanca anunció que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunciará “pronto” el nuevo candidato para sustituir a Wolfowitz.
“Paul Wolfowitz es un buen hombre, apasionado por las dificultades de los pobres en el mundo. Hubiéramos preferido que se quedara al frente del Banco, pero el presidente acepta su decisión”, informó Tony Fratto, uno de los portavoces de la Casablanca.
La dimisión de Wolfowitz requirió un largo proceso de negociación ante la demanda de éste de que el comunicado final reconociese que actuó de buena fe al decidir los detalles de las condiciones laborales de su novia Shaha Ali Riza, una británica de origen árabe.
El Consejo reconoció en su comunicado que Wolfowitz actuó de buena fe.
"(Wolfowitz) nos aseguró que actuó de forma ética y con buena fe en lo que él creía era el mejor interés de la institución y nosotros lo aceptamos", señaló el comunicado del Consejo Ejecutivo, integrado por 24 directores que representan a los 185 miembros de la entidad.
El comunicado también destaca que el resto de personas involucradas en el traslado temporal de Riza al Departamento de Estado y las condiciones del mismo, también actuaron de buena fe.
DETALLES: Su novia y su perdición
Aumento inusual
Shaha Ali Riza trabajaba para el Banco Mundial cuando Wolfowitz asumió la presidencia. Luego fue transferida al Departamento de Estado de EE.UU. aunque permaneció en la nómina del Banco Mundial. Su salario pasó de casi 133.000 a 193.590 dólares, más del doble de lo que establecen las normas internas del BM.