El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dio a conocer este viernes un gabinete de base amplia, nombrando al popular izquierdista Bernard Kouchner como ministro de Relaciones Exteriores, en un Gobierno que supone una reducción del número de carteras.
Manteniendo una promesa electoral, Sarkozy nombró a siete mujeres para su gabinete de 15 miembros y redujo el número de ministros a la mitad con respecto al anterior Ejecutivo.
Sarkozy y el primer ministro Francois Fillon, quien fue designado el jueves, mantendrán su primera reunión de gabinete a las 1430 GMT, enviando una clara señal de que quieren ponerse a trabajar inmediatamente en su programa de reformas.
"Estoy orgulloso de este Gobierno por supuesto", dijo Sarkozy a periodistas. "Es un Gobierno abierto, eficiente".
El ex primer ministro Alain Juppe fue elegido número dos al frente de un nuevo "superministerio" que reúne Medio Ambiente, Desarrollo Sostenible, Energía y Transportes.
El ministro de Trabajo saliente, Jean-Louis Borloo, encabeza un nuevo Ministerio de Estrategia Económica, a cargo de una cartera modernizada que incluye lo relacionado con empleo.
"Mi única misión es reducir la cesantía a un 5 por ciento al término del mandato de cinco años de Nicolas Sarkozy, como él ha prometido", dijo Borloo al periódico Le Monde. La tasa de desempleo en Francia supera el 8 por ciento y es la más alta en la zona del euro.
Borloo se verá ensombrecido por Eric Woerth, ex tesorero del partido gobernante UMP de Sarkozy, quien será responsable del presupuesto estatal y todos los aspectos del gasto público.
Sarkozy buscó llegar a la oposición y escogió a tres izquierdistas para su administración: Kouchner como ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Pierre Jouyet como secretario de Estado para Europa y Eric Besson como secretario de Estado para Política Pública.
Los socialistas acusan a Sarkozy de intentar desestabilizar a su partido, que aun está luchando por asimilar su derrota electoral presidencial, y han subestimado la medida de Kouchner, diciendo que la oficina del presidente se meterá en las partes centrales de su cartera.
MUJERES
Varias de las reformas sociales prometidas por Sarkozy, incluyendo materias relacionadas con lo sindical y laboral, recaerán en su ex portavoz de campaña, Xavier Bertrand, en su nuevo rol como ministro del Trabajo.
Buscando llegar a los aliados centristas, Sarkozy nombró a Herve Morin ministro de Defensa, en sustitución de Michele Alliot-Marie, que pasa a Interior. Este Ministerio se queda sin la responsabilidad por los temas de inmigración.
"Estoy orgulloso (...) de la responsabilidad entregada a las mujeres. La paridad no es una moda pasajera", dijo Sarkozy.
El gabinete marca un cambio radical en el poder, con un número de ministerios fusionados, como Salud y Deporte, algunos desaparecidos, como la cartera de Servicio Civil, y otros emergentes como Inmigración e Identidad Nacional.
Una de las primeras tareas del nuevo Gobierno será la campaña para las elecciones legislativas del 10 y 17 de junio, que el presidente debe ganar para conseguir respaldo a su programa de reformas.
Encuestas de opinión sugieren que el nuevo presidente asegurará una fuerte mayoría en las votaciones.
Sarkozy planea establecer un cuerpo consultivo sobre política exterior que podría limitar el espacio para cualquier maniobra de Kouchner, ex gobernador de la ONU en Kosovo y cofundador de la organización Médicos Sin Fronteras, ganadora de un premio Nobel de la Paz.