Miembros de la Comisión de Fiscalización del Congreso Nacional acudieron a la población de Tumbaco, ubicado en las afueras de Quito, para constatar la contaminación de arsénico en el agua potable.
Pero Teresa Vega, presidenta de la Junta Parroquial de Tumbaco, señaló que los reclamos de los moradores perjudicados por el supuesto consumo de agua con arsénico, es para desprestigiar al Municipio.
"Nadie ha puesto el arsénico en el agua", dijo Vega, desmintiendo a los afectados, y agregando que lo ocurrido "es producto de la naturaleza", reportó el noticiero de Gamavisión.
Los habitantes del sector, que se sienten afectados por la presencia de arsénico en sus cuerpos, denunciaron el problema.
Uno de los diputados que acudió a Tumbaco fue el presidente de la Comisión, Ramses Torres, quien indicó que se tendrá que investigar el tema.