El Gobierno Nacional y ciertos municipios han tomado la decisión de obsequiar textos de las diferentes asignaturas a los estudiantes de primaria y secundaria.
Si bien esto constituye una ayuda invalorable para la educación y aprendizaje de los niños y jóvenes, no se ha pensado en el daño que se causaría a los centenares de escritores ecuatorianos, que durante muchísimos años colaboran con sus obras para la enseñanza de las diferentes asignaturas.
Una medida quizá compensatoria sería adquirir, por parte del Gobierno y los municipios, las ediciones de los textos escolares que los educadores tienen en sus bodegas, y puedan de esta manera pagar a los editores las grandes sumas que adeudan a las imprentas. Luego las autoridades educativas podrían obsequiar estos textos a los estudiantes.
Carlos Alvarado Gómez,
doctor, Guayaquil