- MAY. 15, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
En todo el continente actúan poderes fácticos en contra del periodismo. Ahí están las muertes de periodistas en Colombia, los comunicadores asesinados por los carteles de la droga en México o el caso emblemático de Lydia Cacho enfrentada por sus investigaciones al poderoso gobernador de Puebla y a una red de pederastas.
En Ecuador hay casos de periodistas de medianas y pequeñas ciudades que han pretendido revelar incorrecciones y oscuridades de los poderes locales sin tener a su favor las protecciones o respaldos que saltan a favor de medios nacionales o reconocidos nombres.
Un caso es el del periodista Celio Rosario, quien denunció en El Correo de Machala el plagio del 90% de la tesis de maestría del candidato a rector de la Universidad de esa ciudad, Luis Brito Pineda.
Rosario ha debido afrontar un proceso judicial que pretende llevarlo a la cárcel, pero él prosiguió con su investigación hasta dar en La Habana con los autores del libro que sirvió de “inspiración” para la tesis del aspirante a rector.
Hoy, en la Tercera Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, se dará otra de esas pequeñas grandes batallas por el ejercicio libre del periodismo cuando en audiencia de estrados, Rosario exponga las pruebas, incluidos los autores originales cubanos.
Ya veremos si los poderes fácticos influyen más que la búsqueda de la verdad.