- MAY. 14, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Me maravillan los lectores de esta columna, todos los días se toman el trabajo de mandar sus comentarios y en muchas ocasiones ejercen de críticos implacables.
Por ejemplo, cuando escribí ‘Toma y daca’ sobre los operativos conjuntos entre comisarios municipales, intendentes de Policía y reporteros de TV o entre funcionarios del SRI y cámaras, Jorge Murillo escribió: “Luego de leer su opinión el día de hoy en EL UNIVERSO, quedo perplejo al notar su actitud frente a la responsabilidad social que tiene el periodismo en nuestro país. ¿O cree usted que los periodistas son agentes exclusivos de noticias de primera plana? Respetuosamente considero que todos estamos obligados a colaborar con las autoridades y sus estrategias”.
Habrá muchos lectores que piensen igual que Jorge Murillo, pero sí cuestiono que el periodismo deba estar al servicio de “las autoridades y sus estrategias”. Creo que el periodismo debe estar con el ciudadano y más aún cuando posiblemente se están cometiendo abusos de autoridad.
Cuando escribí lo de la insensibilidad televisiva frente a crímenes y dramas humanos, Milton Tobar me envió una carta que topaba puntos que iban más allá de mi artículo: “El noticiero de Teleamazonas presentó en vivo el rescate de la mujer policía atrapada en lo que quedó de su vehículo. Cosa curiosa me pareció, y a la vez no adecuada, observar que una reportera entrevistaba a uno de los rescatistas mientras socorría a la víctima. Es decir, pasó prácticamente por encima de todos”.