- MAY. 13, 2007 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Querida madre, la luz y el amor de Dios te envuelven siempre.
Madres
Eres mi madre por designio divino. Te quiero y te respeto profundamente. Aprecio todo lo que has hecho por mí y por todos aquellos que han sido parte de tu vida. Tu contribución como madre y creación de Dios es invaluable y única. Eres un centro radiante del amor de Dios. Y, dondequiera que esté, puedo sentir tu amor.
Querida madre, doy gracias por la bendición que eres en mi vida. De ti he aprendido mucho, no solamente de tus palabras sino también del ejemplo que me has dado con tus acciones generosas y compasivas.
Bien estés conmigo hoy en persona o no, siempre estarás en mi corazón y en mis recuerdos. Permaneces en mí eternamente gracias a la sabiduría, los recuerdos y el afecto que has compartido conmigo. ¡Dios te bendice!
–Lucas 2:51
“Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón”.