- MAY. 10, 2007 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Pedido a Correa.
El superintendente de Bancos, Alfredo Vergara, rechazó ayer los insultos proferidos en su contra por el presidente de la República, Rafael Correa, quien el martes lo calificó de “perfecto inútil”.
Vergara pidió que el Mandatario deje de insultarlo. “No se puede seguir atacando a quien debe supervisar que el sistema financiero sea sólido, porque entonces se generará desconfianza en los mercados”, comentó.
Vergara dijo que defiende, ante todo, la autonomía de la Superintendencia de Bancos. “Si es que alguien desearía que la Superintendencia se someta a un determinado designio personal, entonces tendríamos que modificar la Ley”, comentó.
El Presidente está disgustado con Vergara desde hace varias semanas. La versión de la Presidencia es que Vergara no entregó información solicitada por el Ejecutivo y la Junta Bancaria sobre el sistema financiero. Por su parte, la Superintendencia ha dicho que el disgusto de Correa se debe a la negativa inicial de posesionar a Lourdes Andrade como quinto miembro de la Junta.
Vergara denunció ayer que los tres miembros de la Junta Bancaria afines al Gobierno, Luis Maldonado Lince, Robert Andrade y Lourdes Andrade han boicoteado las reuniones del organismo.
Hace varios días, Maldonado envió un comunicado a la Superintendencia en el que pide rectificaciones a Vergara, caso contrario –advirtió– ninguno de los representantes del Ejecutivo en la Junta asistirán a las reuniones.
Vergara aseguró que la responsabilidad del boicot es de ellos, y dijo que él nada puede hacer para que se retomen las reuniones de la Junta. “¿Qué puedo hacer yo?”, cuestionó.
El Superintendente alertó, además, que pueden existir proyectos “antitécnicos de dudoso éxito en el largo plazo” para regular los costos bancarios. Se refiere, dijo, a la posibilidad de que un funcionario u organismo estatal regule las tasas y comisiones fuera de los mecanismos de mercado.
El lunes pasado, los tres vocales afines a Correa le presentaron al Mandatario un proyecto que pretende bajar los cobros bancarios; Vergara dijo desconocer su contenido.