Debemos constituir una Asamblea que responda a las exigencias nacionales y no a los intereses partidistas.
El cambio comienza primero dentro de cada uno de nosotros, en nuestras actitudes y en nuestras familias. Comencemos el cambio todos sin dejarnos llevar por propuestas demagogas porque el país está en juego.
Esperemos también que aquellos que defendían ampliamente la postura obsoleta del no y del statu quo, dejen de planear ir a la Constituyente, porque eso sería inmoral.
Miguel Molina Díaz,
Quito
Después de escuchar tantos criterios respecto a “poderes” que tendría la Asamblea Nacional Constituyente, que llegarían a mandar a la casa hasta al mismo Presidente (Correa dijo que pondría a disposición su cargo), se me vino a la mente un país caótico, lo que significaría para Ecuador otra pérdida de tiempo y recursos.
En honor a la verdad, yo también pensaba que la Constituyente debía tener todos los Poderes; pero después de un análisis concienzudo he llegado a la conclusión de que es un problema semántico, es decir, estamos dando otro significado a la expresión “plenos poderes”. El Diccionario de la Lengua Española dice respecto a la Constituyente: “2. adj. Dicho de las Cortes, asambleas, convenciones, congresos, etc.: Convocados para elaborar o reformar la Constitución del Estado. U. t. c. s.”. Es muy clara de definición. Expresado de otro modo, la Constituyente tiene plenos poderes para cambiar todo lo que quiera cambiar cuando tenga a su cargo la elaboración de la nueva Carta Magna, y una vez que esta entre en vigencia, recién ahí procederán los cambios. El sentido común que indica que 70 o 100 asambleístas no pueden mandar a la casa al Presidente o a otras funciones del Estado, ya que estaríamos creando asamblea dictadora.
Es verdad que el Congreso Nacional está tan desprestigiado por las barbaridades que ahí se han cometido; pero no debemos actuar como ellos. Debemos respetar el marco legal, es hora de inaugurar el Estado de Derecho con proyección social, pensando en el bienestar de todos los ecuatorianos.
Julio Navas Pazmiño,
Guayaquil