Crisis. A los próximos vocales les tocará resolver 1.925 causas represadas y las que ingresen durante la ‘vacancia obligada’, tras la destitución de los nueve vocales por el Congreso Nacional.
En los últimos cuatro años el Tribunal Constitucional (TC) ha renovado a sus miembros en tres ocasiones sucesivas, por una “acumulación de errores jurídicos” que se generaron por los vínculos con los partidos políticos de sus integrantes, que son elegidos por el Congreso.
Analistas consideran que la “manipulación política” que ha sufrido el TC en el último periodo terminó con la imagen y el respeto que le deben los ciudadanos al más alto tribunal de justicia constitucional.
A los próximos vocales les tocará resolver 1.925 causas represadas y las que ingresen durante la ‘vacancia obligada’.
Según el jefe del Departamento de Informática del TC, Gabriel Noboa, los recién destituidos recibieron 3.799 causas, en las que se incluyeron mil represadas de los diez meses de acefalía que siguieron a la caída de Lucio Gutiérrez, de las cuales se resolvieron 1.874.
Las renovación del TC en tres ocasiones sucesivas en apenas cuatro años, es criticada por los juristas locales Marco Albuja y Víctor Hugo Cevallos.
Según Cevallos, el último TC estaba “cumpliendo designios” de jefes de los partidos que los nombraron como sus representantes. El ejemplo de ello, dijo, fue la restitución de los diputados destituidos. “Las cortes y los organismos de control dependen de los partidos”, anotó.
Santiago Velázquez Coello, último presidente del TC, dijo que no tiene vínculos políticos, y respecto a que es cercano al PSC, añadió: “Ese es un estribillo que lo han venido manejando ciertos medios de comunicación... Pero el PSC no ha tenido injerencia en ninguna de las resoluciones que a lo largo de trece meses hemos tomado”.
Los cambios
El 25 de noviembre del 2004, en el Congreso, una mayoría afín al ex mandatario Lucio Gutiérrez destituyó a los vocales del TC, organismo presidido entonces por Oswaldo Cevallos (PSC) y duró año y medio.
Ese ente fue reemplazado por un TC encabezado por Estuardo Gualle (hombre cercano a SP), a cuyos vocales también se destituyó en abril del 2005, tras la caída de Gutiérrez. Entonces, funcionarios del TC se tomaron las instalaciones e impidieron entrar a sus vocales.
Así, se inició una primera acefalía en el TC, que duró hasta el 22 de febrero del 2006 (diez meses), fecha en la que se nombró al nuevo Tribunal Constitucional, que estuvo presidido por Santiago Velázquez, y que fue destituido el lunes pasado.
Ese día, el TC inició una nueva crisis que será solucionada con la elección de sus vocales, a quienes les tocará enfrentar y resolver 1.925 causas represadas, así como las que ingresen durante la vacancia obligada.
Según el jefe del Departamento de informática del organismo, Gabriel Noboa, los recién destituidos recibieron 3.799 causas, en las que se incluyeron mil represadas de los 10 meses de acefalía que siguieron a la caída de Gutiérrez, de las cuales se resolvieron 1.874.
El TC, según Miguel Bayona, prosecretario y jefe administrativo financiero de ese organismo, no paralizará el trabajo pues asesores de las salas seguirán el estudio de causas y elaboración de informes, que entregarán a los nuevos vocales.
Víctor Hugo Cevallos
Jurista
“Los organismos de control dependen de los partidos... El último TC estaba cumpliendo designios de los jefes de los partidos políticos”.