Lunes 30 de abril del 2007 La Caja

Muertos vs. vida

“¿Por qué solo hay malas noticias?”, pregunta mi pequeña Lucía cuando comentó el despropósito de almorzar con los noticieros de fondo. Con su inocencia de seis años, Lucy se estremece con cada anuncio: “18 muertos en el accidente de un helicóptero militar ruso”. “La Fiscalía colombiana descubre una fosa común con 76 muertos”. “Seis muertos por inundaciones en México”. “Cuatro muertos, 21 desaparecidos por derrumbes en Colombia”. “Nueva jornada sangrienta en Iraq: 70 muertos cobró un atentado en Bagdad”... Se puede continuar hasta el infinito.

A esta alturas, los adultos quizás nos hayamos vuelto insensibles y no percibimos en lo que se han convertido los informativos: un ejercicio contable de cadáveres. Los niños, en cambio, perciben  lo que está pasando.

La insensibilidad comienza entre quienes elaboran las agendas noticiosas diarias, porque al parecer la condición para que algo sea noticia es el número de muertos y no el interés de un hecho para la vida de los ciudadanos. O si no, ¿cómo se puede explicar que nos informen de la caída del helicóptero militar ruso, mientras no se dice ni chito sobre el Foro Económico Mundial en Santiago de Chile? ¿O que se hable de cuatro víctimas en algún lejano país de Asia y no se informe sobre el contenido del “Plan Ecuador”?

La comunicación debiera ser una forma de mejorar la vida de las personas... Y todo sucede mientras nos vamos insensibilizando, cada día.
La Caja

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.