Gracias, querido profesor
Son cientos los maestros que marcaron positivamente nuestras vidas, que sería imposible nombrarlos a todos. Sin embargo, mencionamos algunos que dejaron huella en sus alumnos.
- Pedro Pablo Picón, colegio Javier: Su clave era enseñar con total solemnidad y toques de buen humor.
- Carlos Ordóñez Jara, colegio Dolores Sucre: Un profesor de literatura muy exigente y comprensivo. Según él, un alumno siempre debe superarse.
- Miss Norma, colegio Urdesa School: Estricta, disciplinada, siempre fiel a sus principios.
- Bolívar Moyano, colegio nacional Guayaquil: Un apasionado de la educación que sabía enseñar literatura hasta a quien no gustaba de las letras.
- Carlos Villar Borda, universidad Laica: Un absoluto defensor de la verdad y el respeto a las opiniones.
- William Phillips, colegio Vicente Rocafuerte: Gran motivador. Cuando veía a alguno perder el interés en las matemáticas, hacía una pausa y empezaba a contar interesantes anécdotas.
- Carole Peña de Rojas, colegio 28 de Mayo: Considerada una “maestrasa” por sus ex alumnas. Les enseñó a amar la lectura.
- Isabel Tamayo, colegio Alemán Humboldt: Una profesora culta y minuciosa en sus clases. Daba a sus educandos detalles curiosos sobre Historia Universal.
- Norma Vera de Portés, colegio Notre Dame: Considerada una madre para sus alumnos porque siempre los apoya para superarse.