- ABR. 27, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
La noche con Ricardo Angelelli es un "late show" que intenta reproducir el típico esquema de este tipo de programas de la televisión estadounidense, incluso en la disposición del escenario.
En otras palabras, sin ser nada original, ‘La noche con Angelelli’ es un programa ligero que hacía falta porque rompe el monopolio telenovelero que se adueña de las principales señales de la TV ni bien acaban los noticieros de la noche.
Para hacer un buen show nocturno hacen falta tres elementos: buena producción, carisma del presentador y acertada elección de los invitados. En el programa de los martes en Teleamazonas han confluido con fortuna los tres aspectos. Mantener el nivel será el reto.
No es que Angelelli sea un agudo entrevistador, pero encara las conversaciones de forma distendida, con humor y un buen soporte de su equipo de producción que ha investigado previamente a los personajes.
Hay ritmo en las conversaciones, pero se extraña algún elemento realmente sorprendente. Cierto es que se le pide a Miguel Varoni que ensaye sus famosos pases de baile o a la voz oficial de la lucha libre norteamericana que anuncie los comerciales, pero no hay un punto en que el conductor les obligue a mostrarse como personas.
‘La noche con Angelelli’ es entretenimiento sin más pretensiones, eso está claro. Este tipo de espacios hechos con calidad es una necesidad de la TV ecuatoriana.