- ABR. 25, 2007 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Colombia.
Un escalofriante relato sobre la forma en que eran obligados a descuartizar personas vivas y a desaparecer luego sus cadáveres dejó al descubierto la crueldad a la que han llegado los ilegales grupos paramilitares (contrarios a las guerrillas) con sus métodos para aterrorizar y someter a la población civil.
Francisco Villalba, un ex paramilitar preso, declaró que los entrenamientos o “pruebas de coraje” que paramilitares se impartían incluían destrozar personas vivas.
Estos crímenes, que menciona diario El Tiempo, quedaron en evidencia cuando ex combatientes, sometidos a un proceso de paz, ratificaron denuncias de algunos campesinos sobre los “cursos” para desaparecer personas. Villalba Hernández reveló que fue entrenado para practicar el macabro procedimiento con adultos vivos.
En su declaración dijo que en 1994 lo mandaron a un curso donde quedaba el campo de entrenamiento y para el aprendizaje de descuartizamiento usaban campesinos que reunían en las tomas de pueblos.
Los capturados eran transportados atados en camiones y al llegar tras varios días los jefes paramilitares procedían a ordenar “la instrucción de coraje”, que consistía en que las víctimas eran distribuidas en cuatro o cinco grupos y las descuartizaban... “Las instrucciones eran quitarles el brazo, la cabeza, descuartizarlos vivos. Ellos salían llorando y le pedían a uno que no le fuera a hacer nada, que tenían familia... se les abría desde el pecho hasta la barriga. Se les quitaban piernas... Nosotros, en instrucción, sacábamos los intestinos”.
Era entrenamiento obligado para los reclutados. “Escogían a los alumnos... Una vez, uno se negó y mandaron a descuartizarlo. A mí me hicieron quitarle el brazo a una muchacha. Ya le habían quitado la cabeza y una pierna. Ella pedía que no lo hicieran, tenía dos hijos”.
La investigación detalla cómo los cuerpos eran llevados a fosas comunes y la Corte debe hallar los de más de 10 mil personas asesinadas por “paras”.