- ABR. 11, 2007 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Resolución.
La prohibición para importar sal de consumo humano, animal e industrial fue eliminada esta semana por el Consejo de Comercio Exterior e Inversiones (Comexi), luego de que un estudio del Ministerio de Industrias así lo recomendara.
Según el análisis, no existen argumentos válidos para mantener esta medida, que rige en el país desde septiembre del 2004 y fue ampliada en diciembre pasado por un periodo de dos años tras acoger un pedido del Ministerio de Salud.
Esta cartera de Estado argumentaba que la prohibición permitió controlar el bocio endémico y el cretinismo.
El director ejecutivo del Comexi, Juan Francisco Ballén, explica que la decisión permite abrir las importaciones, pero si se cumplen las normas. La sal de consumo humano debe obtener el Registro Sanitario del Instituto Nacional de Higiene; la de consumo animal, contar con la aprobación del Ministerio de Agricultura; la industrial tiene libre importación.
La sal para consumo humano debe cumplir, además, con los requisitos fijados por el Instituto Ecuatoriano de Normalización (INEN), expresa Ballén.
Menciona que la Corporación Aduanera Ecuatoriana (CAE) deberá coordinar con el Ministerio de Salud los análisis para autorizar la importación.
“El Comexi suspendió las importaciones porque el Ministerio de Salud dijo que no tenía capacidad para hacer el control, pero ahora se le va a dar los recursos necesarios para que pueda proceder a las inspecciones y análisis de laboratorio”, dice.
Una de las empresas afectadas es Ecuasal, cuyo gerente es Nicolás Febres-Cordero. El propietario es Agustín Febres-Cordero, hermano de León Febres-Cordero (PSC).