Incertidumbre. El Gobierno y el Prefecto de Morona acordaron el futuro del proyecto privado.
Un acta de compromiso firmada el 30 de marzo pasado entre representantes del Gobierno, autoridades locales y pobladores del cantón Limón Indanza (Morona Santiago) para poner fin a un paro preocupa a los ejecutivos de la compañía Hidroabanico, quienes temen una expropiación del proyecto hidroeléctrico.
Los pobladores se oponen a la inversión privada en esta central. A través del acta (cuarto punto) lograron que el Consejo Provincial se comprometa a entregar los recursos a Hidroabanico para que la primera y segunda fase del proyecto sean transferidas a la Prefectura de Morona Santiago. El documento no menciona el monto ni el procedimiento para la reversión del proyecto a manos públicas.
Hidroabanico es la concesionaria de la central hidroeléctrica Abanico, ubicada en las cercanías de la ciudad de Macas.
“Ese ítem (del acta) lesiona los derechos de la empresa (...) y se rompe unilateralmente la seguridad jurídica”, sostuvo ayer Jorge Anhalzer, vocero de la compañía.
“La central no está en venta y no existen intenciones de traspasarla a nadie, por lo que las pretensiones del prefecto (Jaime Edmundo Mejía) caen en expropiación”, recalcó el ejecutivo.
Anhalzer duda, no obstante, de que dichas intenciones (de expropiación) estén alentadas directamente por el Gobierno y por eso pide una aclaración pública, además de garantías para seguir operando en la zona.
En una carta remitida el 2 de marzo pasado a los ministros de Gobierno, Gustavo Larrea, y de Energía, Alberto Acosta, el gerente general de Hidroabanico, Hernán Flores, les comunica que el resultado de la reunión que mantuvo con sus subsecretarios –ese mismo día– reflejó el nulo interés de estatizar la estación.
Sin embargo, en los planes económicos del régimen, que anunció anteayer el presidente Rafael Correa, consta Hidroabanico como uno de los proyectos estatales por desarrollar en los próximos cuatro años.
Estas ambigüedades ponen en entredicho las verdaderas intenciones frente a la central, según Anhalzer.
Hidroabanico ha enfrentado la oposición de ciertos dirigentes de la zona y ha visto obstaculizado el avance de sus planes. Además de la central, la compañía trabajó en tareas de mejoramiento en la subestación eléctrica de Limón Indanza (con 20 años de uso), como consecuencia del convenio tripartito con la Empresa Eléctrica Centro Sur y Transelectric.
Mejoras que, según la compañía, solo garantizaban el abastecimiento de la energía eléctrica en Macas, Sucúa, Limón y Gualaceo. Pero estos esfuerzos, afirman sus ejecutivos, no fueron entendidos por los manifestantes y se produjeron las protestas.
El proyecto, que está financiado en el 67% con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo, está ejecutado en una primera fase y genera 15 megavatios; llegará a 30 cuando se cumpla la segunda fase.
EXPECTATIVA: A la espera de una respuesta oficial
Antecedentes
Jaime Mejía, prefecto de Morona Santiago, quien solicita la administración de la obra, tiene un informe de la Contraloría General del Estado en su contra. La autoridad encontró indicios de responsabilidad penal por el desvío de diésel; el perjuicio alcanza los $ 3,5 millones.
Derechos
Los ejecutivos de Hidroabanico esperan que el Gobierno respete las concesiones legalmente otorgadas. Así, dijo su vocero, concordarán el discurso y la práctica.
Recursos
Además del respaldo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el proyecto hidroeléctrico Abanico cuenta con el respaldo de un grupo de accionistas locales que aportaron con el 33% del costo de la obra.
CIFRAS: La inversión
$ 50
Millones. Hidroabanico prevé invertir este monto en el proyecto integral.
$ 80.000
Anuales. Es el aporte privado a la comunidad Jimbitono, aledaña a la central.