“Es insólito. Cargar una mochila y circular dentro del país con un grupo de personas es un delito, enseguida le detiene la Policía con la acusación de que son migrantes, ya no se puede caminar libremente en nuestra propia tierra”, dijo indignada una de las 96 personas detenidas en el cantón La Libertad la madrugada del sábado pasado y quien no quiso identificarse.
El grupo, de 62 hombres y 29 mujeres, permanece en los calabozos de la Policía Judicial del Guayas (PJ), mientras otros cinco menores están en la Dirección Nacional de Policía Especializada para niños, niñas y adolescentes (Dinapen), tras ser capturados en el hostal Caída del Sol, desde donde supuestamente pretendían viajar a Estados Unidos.
A diferencia de ocasiones anteriores, donde los supuestos viajeros han sido apresados y liberados horas después de rendir sus versiones, las autoridades extendieron la detención del grupo de 96 personas “con fines investigativos”, indicó Edmundo Mera, subjefe de la PJ.
Mera señaló que hasta las 15:00 de ayer se esperaban las órdenes de libertad, pero al no tenerlas, todos fueron trasladados hasta las celdas del Centro de Detención Provincial.
El fiscal de Asuntos Migratorios, José Menéndez, al ser consultado sobre el proceso que se sigue a estas personas, se limitó a señalar que pidió la revocatoria de la libertad y que la jueza que tenía el caso “los mandó todos” a La Libertad.
Familiares de los apresados, llegados desde diversas provincias, corrían ayer de un lado para otro desesperados, incluso viajaron a La Libertad con la esperanza de que el juez de ese cantón concediera la liberación, pero no lo consiguieron.
En las reducidas celdas de la PJ permanecieron hasta el mediodía de ayer los detenidos. El poco dinero que les quedaba apenas les alcanzaba para comprar un helado y paliar la sed a falta de agua en el lugar. “Casi no hemos comido, nuestros familiares no saben que estamos detenidos y aquí se comparte lo poco que otros traen”, dijo María Daquilema, oriunda del cantón Alausí (Chimborazo).
Edilma Castillo, procedente de Loja y madre de tres niños, a quien los coyotes pretendían cobrar 10 mil dólares por el viaje a EE.UU., contó que otras compañeras están con fiebre y nadie les da medicinas.
Andrés Cambay
Oriundo de Riobamba
“Nos tratan peor que a delincuentes, si intentamos salir del país es por la inestabilidad y la falta de trabajo”.