- MAR. 31, 2007 - Foto - Cartas al Director - EL UNIVERSO
Desde hace más de tres años, los habitantes de la ciudadela Samanes 4 venimos teniendo un profundo malestar por el funcionamiento de un taller de cerrajería, el cual ocasiona múltiples inconvenientes a quienes habitamos en las viviendas aledañas.
Los ruidos constantes de las maquinarias, los olores propios y de gasolina de la misma, nos han obligado a mantener puertas y ventanas cerradas para así suavizar un poco el ruido y los malos olores, sin contar con la música a todo volumen y vocabulario impropio de quienes laborarán en este taller. Sería titánico para quienes vivimos en este sector poder un fin de semana descansar sin que a las 8 de la mañana el ruido de las máquinas empiece a taladrar nuestros oídos a tan tempranas horas. Al parecer la av. Isidro Ayora debería cambiar el nombre a av. de Los Talleres.
Hemos puesto las denuncias correspondientes en la Defensoría del Pueblo, el Municipio de Guayaquil; más las autoridades competentes han hecho caso omiso a quienes nos vemos afectados por este taller; quisiéramos a través de este medio hacer un llamado de auxilio para que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto y que el Municipio no autorice permisos correspondientes para este tipo de negocios sin hacer las inspecciones necesarias que tanto daño hacen a nuestras vidas.
Cabe recalcar que ante el requerimiento de un taller más amplio de los arrendatarios de este taller, buscan asentarse en la misma zona debido a que muchos solares de la ciudadela sirven para este tipo de negocios.
Maura Carranza de Maldonado
Guayaquil