Posorja, otrora balneario de aguas marinas que a mediados del siglo XX era concurrida por turistas guayaquileños para aprovechar sus aguas tranquilas de olas y suaves brisas marinas curativas que al decir de médicos guayasenses eran beneficiosas para las enfermedades respiratorias y cardiacas, aquellos turistas se hospedaban en los grandes hoteles como Europa, Victoria, la casa de huéspedes de Agripina Ramírez.
Posorja en siglos pasados fue un caserío en el sitio conocido como Punta de Arena, que era la boca de entrada al canal, este grupo de habitantes estaba comandado por un patriarca de nombre Posorja, quien con un grupo de aguerridos hombres, combatía los asaltos que piratas del golfo cometían a las naves que salían de Guayaquil.
Por los años setenta, este pueblo agricultor y pescador, padeció una gran sequía, los peces se alejaron y las cosechas se secaron por la falta de lluvias, obligando a los posorjeños a abandonar sus casas para trasladarse a otras partes del país, convirtiéndose en pueblo fantasma, solo quedaron ancianos y un grupo de trabajadores que daban mantenimiento a una empresa de procesamiento de mariscos paralizada.
Después de diez años aproximadamente, Nirsa compró terrenos con playas y se asentó en el sitio donde era Punta de Arenas, y edificó grandes galpones donde se procesan, mariscos y harinas, para la exportación, acompañada de esta empresa también surgió otra que se llamó La Garrido que después suspendió sus labores, y ahora tenemos la Gran Empresa española denominada Salitel S.A.
La mayoría de sus trabajadores, un número aproximado de 400 personas entre hombres y mujeres que laboran en estas grandes empresas son afuereños (manabitas, esmeraldeños, riosenses, orenses, chimboracenses), ya que los posorjeños se dedican a la pesca y al comercio.
El Plan Integral de Puertos del Ecuador creado por el Ministerio de Obras Públicas, tomó como punto de referencia incluir a Posorja como Puerto de Aguas Profundas, para recibir la descarga de contenedores de los grandes barcos que no pueden anclar en el Puerto de Guayaquil, esto ya es una realidad, con la firma del contrato que hizo el Alcalde de la ciudad de Guayaquil, conjuntamente con la compañía que va a construir este puerto que los próximos diez meses estará operando.
Para el viernes santo, Posorja se viste de gala para dar la bienvenida a los ganadores de la regata de yolas Guayaquil-Posorja 156 millas náuticas, que tradicionalmente se celebra desde el año 1940, como fiesta de Semana Santa y final de la temporada invernal. Los clubes organizados por la Federación de Regatas auspiciadas por las autoridades locales y de la Municipalidad de Guayaquil, estarán a la espera de los ganadores para recibirlos y darles su condecoración al esfuerzo de los remeros triunfantes.
Pedro Consuegra Quimí
abogado, Guayaquil