El gobierno colombiano aseguró hoy que las dos personas muertas el pasado 22 de marzo en la zona fronteriza con Ecuador, eran guerrilleros, y que fueron dados de baja en su territorio.
Los ministros de Defensa, Juan Manuel Santos, y de Relaciones Exteriores, Fernando Araújo, así lo señalaron hoy, por separado, a periodistas en Bogotá.
Santos indicó que uno de los rebeldes, incluso, "tenía un prontuario muy grande".
Las autoridades colombianas aseguran que la acción en la que murieron las dos personas se registró en el lado colombiano, mientras en Ecuador se afirma que fue en ese país.
Según Santos, los dos fueron muertos y tras ser entregados a la Fiscalía, fueron llevados al lado ecuatoriano.
Esa información, dijo Santos, fue puesta en conocimiento de los delegados ecuatorianos en la reunión de la Comisión Binacional Fronteriza, celebrada el miércoles en el puente sobre el río San Miguel, en la zona limítrofe.
El ministro de Relaciones Exteriores colombiano, por su parte, señaló que, si bien la comisión binacional no logró un acuerdo, "toca seguir investigando".
Agregó que "nosotros respaldamos la acciones del Ejercito colombiano. Creemos que la acción se desarrolló en territorio colombiano, respetamos el Ecuador, pero naturalmente exigimos respeto a nuestras acciones, respeto a nuestros problemas".
Exigió "que no haya injerencia en nuestros asuntos" y remarcó que "Colombia no puede permitir que las acciones de defensa del Ejército en nuestro territorio sean tergiversadas de manera equivocada en otros contextos".