Nuevamente la colectividad se escandaliza y ha podido apreciar por los diferentes medios de prensa la aparición de otra engañosa institución financiera que laboraba libremente en pleno centro de la ciudad con el nombre de Cooperativa de Ahorro y Crédito Nuevo Milenio, y que ofrecía créditos de hasta cinco veces el dinero que mantenían en la cuenta de ahorros.
Si bien es cierto varios canales de televisión sacaron imágenes de los allanamientos efectuados por el fiscal que conoce la causa y la prensa escrita también dedicó algunas cuartillas y, no obstante que se encontró mucha documentación que está siendo analizada por la Policía Judicial y el Ministerio Público, no es menos cierto que ninguna otra institución pública ha tomado la iniciativa de investigar en forma seria y minuciosa el entorno de esta clase de actividades y darle a la colectividad un baño de verdad respecto de nuestras autoridades de control que son permisivas y que, obviamente, no cumplen con su trabajo a cabalidad y han permitido en esta nueva oportunidad el perjuicio de varios centenares de personas.
De los acontecimientos podemos concluir que cualquier vivaracho puede instalar un negocio financiero en pleno centro de la ciudad, publicitarse libremente ofreciendo préstamos de dinero y aprovecharse de la credulidad de las personas para dejarlas perjudicadas, sin que luego exista algún pronunciamiento de la Superintendencia de Bancos o de la Dirección de Cooperativas que expliquen a la ciudadanía cuál es el rol que están cumpliendo.
Cómo es posible que luego de un escándalo de tantas proporciones y repercusiones legales, como el caso del notario Cabrera y posteriormente de la señora Benavides, no se hubiera ordenado una investigación o un seguimiento a todas las personas naturales y jurídicas, que son muchas y que vienen actuando como bancos paralelos afectando la credibilidad y el bolsillo de los ecuatorianos.
Los ciudadanos queremos saber a qué autoridad le corresponde ejercer este control y castigar a quienes no cumplieron con su deber. ¿Quién puede responder?
Elio Quintero Erazo
doctor, Guayaquil