Asesores federales de salud respaldaron el uso experimental de una vacuna para atender casos avanzados de cáncer de próstata, al considerar que es segura y aparentemente efectiva.
Los asesores de la Dirección de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos afirmaron mediante una votación unánime el jueves que la vacuna Provenge es segura.
Posteriormente, en otra votación por 13-4 consideraron que hay pruebas contundentes de que el medicamento funciona para atender casos avanzados de cáncer de próstata que ya no responden al tratamiento con hormonas.
La FDA no está obligada a seguir las recomendaciones de sus comisiones de asesores, pero normalmente lo hace.
Una decisión final de la FDA en cuanto a aprobar a Provenge, también conocido como sipuleuecel-T, deberá estar lista para el 15 de mayo. La vacuna es fabricada por la Dendreon Corp. con sede en Seattle.
Ninguno de los dos estudios que envió Dendreon a la FDA en apoyo a su solicitud de autorización señala que se haya logrado la meta primaria que demuestre que la vacuna Provenge retrase el avance de la enfermedad, de acuerdo con el mismo organismo.
Sin embargo, los resultados del primer estudio sugieren que la vacuna puede alargar la vida de los pacientes hasta por cuatro meses y medio en comparación con otros pacientes atendidos con un tratamiento diferente.
El único otro fármaco usado para el cáncer de próstata que ha demostrado prolongar la vida de los pacientes es el Taxotere, también conocido como docetaxel.
Si logra su aprobación a final de cuentas, Provenge se convertirá en el primer fármaco de una nueva clase de terapias diseñadas para estimular el sistema de inmunización del mismo paciente para que combata al cáncer, de acuerdo con Dendreon.
El cáncer de próstata es el tipo más común del mal entre los hombres estadounidenses, fuera del cáncer de piel. La Sociedad Estadounidense contra el Cáncer calculó que habrá unos 220.000 nuevos casos de cáncer de próstata en este año y morirán unas 27.000 personas.