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Edición del DOMINGO 25 de Marzo del 2007 EL UNIVERSO inicio e-mail
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El especialista 
Esposo descubrió infidelidad y otros temas
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Tengo 37 años y estoy casado con una mujer de 31. Yo fui su único enamorado y nunca había mantenido relaciones sexuales. Cuando fuimos novios nunca tuvimos problemas y siempre la apoyé en lo que podía (estudios, trabajo o familia), pero temía que creara en ella alguna situación de "reemplazo" a su padre fallecido con la consiguiente dependencia emocional. Recién casados viajamos a España por estudios y al volver a Ecuador encontramos trabajo lo cual nos permitió ir adquiriendo las cosas del hogar sin mayores dificultades. Luego conseguí un mejor trabajo (bien remunerado, con estabilidad y prestigio) y con mayores responsabilidades, viajes laborales, etcétera. Pero nuestro diálogo fue disminuyendo, pero nunca llegamos a tener peleas o disgustos fuertes. El problema se inició hace dos años cuando descubrí que mantenía una relación con un chico de 20 años (8 años menor a ella) desde hace varios meses. También que había tenido otros romances. Me sentí destrozado y con ganas de separarme de ella. Decidimos, a pesar de esto, continuar juntos para restablecer la relación. Ella me pidió perdón y lloraba todo el tiempo. He intentado que la relación vuelva a ser la misma, pero ya no funciona. Máximo duramos bien un mes y algo ocurre para que yo mencione el pasado y discutamos. A veces ni siquiera dormimos juntos. No hay cariño, ni diálogo. Siento que no la quiero como antes, ni la deseo. Fuimos a un psicólogo pero no funcionó. En este punto creo que es mejor la separación. No sé qué decidir. ¿Qué debo hacer?
N.N.,
Quito


Salta a la vista que se ha estancado emocionalmente a causa de su crisis matrimonial, continúa vivenciando con mucha intensidad su disgusto, celos y frustración por las heridas que causaron en usted la infidelidad de su esposa, y en la cual está invirtiendo una gran cantidad de energía que le tiene abrumado y confundido.

Este freno emocional no le permite analizar adecuadamente la situación, que puede resumirse en la conveniencia o no de continuar con esta relación. La descripción de los hechos le sería muy útil si los enfoca más objetivamente.

Comienza diciendo que fue su primer novio y pareja sexual, como dejando entrever cierto atisbo machista en la idea de ser su primer hombre y quien le enseñó muchas cosas sobre la vida. Usted cuenta además que estableció con ella un estilo afectivo "muy protector, donde ella se acopló a la relación siendo la parte "receptora" y "dependiente", algo parecido a la relación filial padre-hija. La acostumbró a recibir y se esforzó por complacerla y cubrir sus necesidades, consiguió un buen empleo y siguió esforzándose por complacerla sin detenerse a pensar si ella requería eso de usted o si más bien era usted quien necesitaba hacerlo; además dejó de lado la comunicación, por lo que ahí tiene dos ingredientes destructivos de la relación de pareja, lo cual explico a continuación:

Primero, la dependencia genera "apego" es decir un afecto condicionado a la satisfacción de una necesidad, lo que no es lo mismo que el amor; y segundo, la falta de un diálogo asertivo, es decir de aquel que se da con sinceridad y respeto, es otro detonante peligroso que coloca la relación en riesgo. Intento resaltar que la falta de diálogo genera desconocimiento de lo que piensa y siente la persona amada y que a su vez produce desconcierto e inseguridad; el intercambio honesto de comunicación entre dos personas ayuda a descubrir soluciones a tiempo, los sentimientos de aburrimiento e insatisfacción conyugal nacen de la falta de comunicación.

Continuar la relación sin que haya mediado un diálogo honesto sobre sus valores y principios, sueños y esperanzas, es solo un intento desesperado por evitar el dolor de la ruptura que paulatinamente irá socavando el afecto que ya fue lastimado en la relación.

No es extraño entonces que se sienta incómodo, enojado y frenado tanto emocional como sexualmente, porque el afecto en esas condiciones no puede fluir. Considero adecuado que revise sus ideas y emociones actuales, debe rescatar su sentido de la dignidad personal y su autorrespeto, que hoy por hoy se siente amenazado. Para recuperar su autoestima debe pasar por el proceso íntimo del perdón, lo cual psicológicamente sería muy adecuado y lo puede trabajar con una ayuda terapéutica individual. Necesita cuestionarse sobre si sus principios son negociables, así podrá aceptar que quien le ama le haga sufrir. Personalmente considero que el amor no justifica la violación de la dignidad personal.

Si su pareja le ha sido infiel varias y comprobadas veces, pregúntese si esto es negociable para usted o no, si la respuesta es sí, perdónela y continúe la relación, si no lo es, perdónela y déjela para siempre, pero es usted quien debe decidirlo. Le deseo suerte en la toma de su decisión.
Dra. Glenda Pinto Guevara
Psicóloga Clínica, Terapia Familiar y de Pareja.
Telfs.: (04) 252-2382 / 09-961-2322.



Novio consume drogas
Tengo un novio al cual siento que lo amo. Es español y ahora se encuentra en su  país. Hace poco en una de las llamadas que me hizo me confesó que de vez en cuando inhala droga (una o dos veces por mes). Llorando me pidió que no lo dejara y que no se había dado cuenta de lo malo que estaba haciendo hasta que me conoció. Tenemos pensado en casarnos y dice que todo será distinto; además, que llevará una nueva vida al lado mío. Lo amo y no quiero que consuma más droga. ¿Cómo puedo ayudarlo? ¿Existe alguna solución?
N.N.,
Guayaquil


Con referencia al consumo de drogas de su novio y a sus planes de contraer matrimonio, considero que usted debe replantearse qué proyecto de vida desea para su futuro. Es comprensible que si ama a su novio, usted esté en plena etapa de ilusión y le crea las promesas que él le hace con respecto a que "todo va a ser distinto" cuando se casen. En la práctica es muy difícil (aunque no imposible) cumplir y dejar las adicciones, además no siempre se dice la verdad, ya que muchas personas no logran aceptar que tienen este tipo de problema. Para hacer un análisis más objetivo de la situación necesitaríamos tener más datos como qué tipo de droga consume, por cuánto tiempo, si también hay alcoholismo o qué problema de fondo existe, pues podría tratarse de una depresión, etcétera. 

Si usted está dispuesta a ayudarlo, la única solución sería que él reciba ayuda profesional psiquiátrica y psicológica, acudir a los grupos de apoyo -Narcóticos o Alcohólicos Anónimos- y trabajar en fomentar la parte espiritual.  Desde ya le puedo decir que si usted por amor escoge este camino, necesitará tener mucha fuerza pues le esperan momentos muy difíciles en los que habrá avances y retrocesos. Solo usted puede decidir lo que quiere y lo que espera. 
Pilar Villavicencio de Peralta,
Psicóloga Clínica. 
Telf.: (04) 230-6799.


Dolor por várices
Mi madre sufre de várices y a veces le resulta imposible caminar por el dolor que le causan. Dígame qué puede hacer para que no le duelan.
Anita,
Guayaquil


Su mamá requiere ayuda especializada y habría que descartar que el dolor solo sea varicoso, porque también podría ser por otra causa como neuropatía o artrosis, que le imposibiliten caminar, de ser así necesita otro  tratamiento. Si es por várices lo mejor que puede hacer es usar una elastocompresión graduada o medias de várices, dormir con las piernas levantadas si está mucho tiempo sentada o parada; levantarse a hacer ejercicio de punta de pies: al subir hacer ejercicio inspiratorio y al bajar de punta de pies hacer una expiración 10-15 (tres veces al día) y caminar en marcha continua de 20 a 30 minutos. También recibir masajes con gel o crema venotónica desde los pies hacia arriba de la pierna y muslo, incluso aplicar compresas frías con manzanilla helada tres veces al día. Asimismo, bajar de peso si es gorda y posiblemente necesitará de algún tratamiento especializado para sus várices.
Dr. Ernesto Intriago Giler,
Flebólogo.
Telfs.: (04) 228-0431 / (04) 239-5546


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