Vivo cada día partiendo del amor de Dios en mí.
Gracia
Jesús ilustró el poder liberador de la gracia de esta manera: “Llevad mi yugo sobre vosotros... y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga”.
La gracia es un regalo valioso, y al aceptarlo con gratitud, vivo partiendo del amor de Dios en mí. Por medio de la gracia, encuentro descanso para mi alma y me libero de cualquier pensamiento o circunstancia que me limite. Al saber esta verdad para mí, hago lo que debo hacer con facilidad y eficiencia.
Por medio del poder de la gracia, mi vida está llena de bendiciones. El amor del Creador enriquece mis experiencias.
–Mateo 11:29-30
“Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga”.