- MAR. 21, 2007 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Tranquilidad y satisfacción fue lo que ayer se respiró en el Palacio de Carondelet tras la instalación del Congreso, con la presencia de 21 diputados suplentes de los que fueron destituidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
La sesión en la que los legisladores se principalizaron fue monitoreada por el presidente Rafael Correa, mientras mantenía una reunión con el Gabinete de Desarrollo Social.
Tras conocer la titularización de los suplentes, la primera reacción fue felicitar al Parlamento por retomar sus actividades normales.
La secretaria de Comunicación, Mónica Chuji, señaló que más allá de esto el Gobierno lo único que tiene que agregar es que espera que la Legislatura desarrolle su trabajo apegada a la Constitución y las leyes.
Pasadas las 16:00 fue el ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, quien dijo que “la complacencia” del Ejecutivo por la actitud “moral, ética y patriótica” de los diputados principales y suplentes que ayer dieron el quórum necesario para que el Parlamento se reinstale.
El ministro, quien no aceptó que se le hagan preguntas, ratificó que el régimen respetará y acatará las decisiones que el TSE y los organismos de justicia aprueben dentro del marco constitucional.
Además, pidió a la ciudadanía para que defienda y participe en la consulta popular que permitirá la convocatoria a la Asamblea Constituyente.