El Presidente, con el propósito de tratar peyorativamente a quienes, supone él, merecen tal trato, ha expresado: “Los pelucones que residen en las ciudadelas amuralladas de la vía a Samborondón”.
Es público que el Gobernador del Guayas, el Director Ejecutivo de la Comisión de Tránsito del Guayas, el Ministro de Bienestar, entre otros, residen en esas ciudadelas. ¿Ellos, por ser amigos y colaboradores del Presidente, no son pelucones residentes en ciudadelas amuralladas?
Al norte de Guayaquil existen ciudadelas verdaderamente amuralladas, por ejemplo, Ceibos Norte, Las Cumbres, estas tienen de vecinos, entre otros, a la comadre Meche; entonces hay que amurallarse por cuanto la comadre Meche y sus vecinos residen en los llamados asentamientos populares y las ciudadelas han debido amurallarse para evitar ser contaminados por la comadre Meche. En esta zona viven algunos íntimos del Presidente, por ejemplo, el representante de Alianza PAÍS.
De la lectura de las expresiones del Presidente hay que llegar a la conclusión de que si usted reside en una ciudadela como las mencionadas, tiene que tener el visto bueno del presidente Correa para no ser pelucón; pero si usted no es amigo de él, tiene el calificativo peyorativo de pelucón.
Cuántos de los colaboradores e íntimos del Presidente residen en las ciudadelas aledañas a Quito y otras ciudades del país, quienes los conozcan, favor hágannos conocer a nosotros acerca de estos pelucones.
Ojalá todos pudiéramos llegar a ser pelucones, incluso la comadre Meche. Pues un pelucón puede generar plazas de trabajo, la comadre Meche, lamentablemente, no.
Francisco Cucalón Rendón
doctor, Guayaquil
Los guayaquileños no podemos comprender el porqué de los reiterados ataques que en cada uno de sus discursos pronuncia el actual Presidente contra los ciudadanos de esta provincia, en particular contra el Partido Social Cristiano, la prensa y las personas que por vivir en una ciudadela cerrada de Samborondón o ser socios del Club de la Unión les da un calificativo de pelucones, que de acuerdo con el diccionario de la lengua castellana significa persona de alta posición.
Creo que el no haber ganado las elecciones en esta provincia no le da el derecho a tratar a los guayaquileños de esa forma y peor en su actual posición de Presidente de todos los ecuatorianos.
Guardando las distancias y con todo respeto, me pregunto si en la Sierra, sea esto Quito, Cuenca o cualquier otra ciudad del país, no existen también lo que él llama pelucones o los mismos no entran en la dialéctica del Presidente.
El que no está de acuerdo con la consulta popular o el llamado a la Constituyente se ha convertido prácticamente en su enemigo, sin darse cuenta que al levantar al pueblo a que marche por las calles está creando un arma de doble filo que puede tener siniestros resultados.
La última pregunta que nos hacemos los ciudadanos en general es que si una consulta popular va a costar alrededor de 20 millones no será mejor construir 400 escuelas en diferentes partes del país e incrementar así la educación de la gente de escasos recursos.
Édgar Diminich M.
ingeniero, Guayaquil