- MAR. 03, 2007 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Escucho con comprensión y compasión.
Escuchar
Hoy pongo atención y realmente escucho lo que me dicen quienes me rodean.
Aprecio toda palabra de aliento y todo conocimiento compartido. Escucho el sonido de una carcajada gozosa o un grito alegre de sorpresa. Y cada vez que oigo tal alegría, ofrezco una palabra de agradecimiento a Dios, quien me ha dado la habilidad de escuchar más allá de simples palabras. Cuando escucho con atención, puedo percibir una necesidad oculta de un vecino y ofrecerle apoyo. Si veo que alguien enfrenta retos, le ofrezco mi ayuda y palabras de consuelo. Hago lo mejor que puedo para comunicarme con aquellos que no hablan mi idioma. Escucho el silbo apacible en mí que me recuerda constantemente que soy un hijo del Dios amado.
–1 Corintios 14:10
“Tantas clases de idiomas hay seguramente en el mundo y ninguno de ellos carece de significado”.