Es una vergüenza lo que está sucediendo a vista y paciencia de las autoridades encargadas de velar por los derechos de todos los ecuatorianos.
Las playas que se encuentran en la llamada Ruta del Sol, desde Punta Blanca hasta la altura de San Pablo, pasando por las llamadas “entrada 1” hasta la “entrada diez”, han sido privatizadas por moradores que por el hecho de poseer una vivienda al pie de la playa, se han tomados esos sitios que pertenecen a todos los ecuatorianos.
Cabe esta pregunta: ¿las autoridades de Santa Elena están al tanto de esta arbitrariedad que cometen ciudadanos que se creen con derecho de cortar la libre circulación por territorios que no son de propiedad de nadie, sino solo del Estado nacional? Es fácil –al viajar a lo largo de esta ruta– darse cuenta de que existen guardias privados que no permiten la entrada a esas playas que hasta hace un año eran patrimonio de todos los ecuatorianos.
Espero que mi denuncia tenga eco en las autoridades de la península de Santa Elena, y que averigüen quiénes están cometiendo este ilícito.
Mi familia y yo viajamos durante el último feriado de carnaval hacia esas playas, pero lastimosamente no las pudimos disfrutar por cuanto han sido “expropiadas” por unos cuantos.
José Solano del Pezo,
turista, Guayaquil