- FEB. 27, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
El jueves ‘Vamos con todo’ se puso de luto. Y había una razón poderosa: una de las “parejas más queridas de la farándula”, conformada por la bailarina Yesenea Mendoza y el ex futbolista, ahora presentador de TV, Carlos Alfaro Moreno, se separó.
Voces compungidas se oyeron durante la mayor parte de un programa dedicado a tal “tragedia”.
Se buscaron opiniones y voces de aparentes amigas (cúidame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido yo). Se buscaron tomas de archivo del matrimonio de la pareja, declaraciones de la novia en las que mencionaba que deseaba envejecer junto a su esposo. Todo muy conmovedor, pero la sensatez la impuso el mismo Alfaro Moreno: parejas se separan todos los días y es la mejor solución cuando ya no se puede vivir juntos.
¿Entonces? Otra vez la cuestión de prioridades: el pensar que el mundo gira alrededor de unos personajes y unos acontecimientos secundarios en la comedia humana. Si quieren verdadera tragedia, cuenten la historia de la fallecida modelo de Playboy Anna Nicole Smith, sobre cuyo cadáver aparecen disputas familiares, paternidades repentinas, la codicia y una gigantesca fortuna que intentan repartirse a dentelladas. O la crisis de Britney Spears, que no solo se rapó el cabello sino que está en una clínica de rehabilitación, de la que ya se ha escapado dos veces...
Cuestión de prioridades, decíamos. O de ombligos, si prefieren.