Los manifestantes, quienes mantienen bloqueada la entrada a la institución, reclaman por las investigaciones que la Superintendencia le sigue a directivos del Seguro Social Campesino por la compra de medicamentos para el 2005, 2006 y 2007.
Un grupo de afiliados al Seguro Social Campesino se tomaron este lunes las instalaciones de la Superintendencia de Bancos, ubicada al norte de Quito, para exigir que la entidad cumpla con la Ley de Carrera Social vigente.
Los activistas respaldan a los directivos del Seguro Social Campesino. Aseguran que las denuncias en su contra por supuestas irregularidades en la compra de medicamentos son “un cuento, un chantaje, una calumnia”, que pretende confundir a los afiliados al seguro social.
Uno de los dirigentes, Byron Garcés, señaló que están en juego 20 millones de dólares y continuarán con las protestas, reportó el noticiero de Ecuavisa.
Según un informe presentado por Manuel Vivanco, vocal del Consejo Directivo del IESS, ante la Superintendencia de Bancos y Seguros y la Contraloría del Estado, el proceso de compra de fármacos para el 2005, 2006 y 2007, para el Seguro Social Campesino, estuvo plagado de errores.
El informe de Vivanco se hizo público a propósito de las denuncias presentadas por la Confederación Única del Seguro Social Campesino (Confeunassc CNC). Esta organización sostiene que 400.000 frascos de Amoxicilina en el 2006 y otros medicamentos permanecen embodegados.
La Superintendencia de Bancos presenta este lunes el borrador del informe de auditoría sobre esta presunta compra excesiva de medicamentos y la supuesta negligencia de las autoridades responsables a la hora de distribuirlas a sus dispensarios.
Entre gritos, los manifestantes exigieron que Manuel Vivanco, presidente del Directorio del IESS, “debe responder a los campesinos por haberse opuesto a la entrega de medicamentos”.
El informativo añadió que los activistas llegaron justo cuando la Superintendencia de Bancos llevaba el informe de auditoría practicado al seguro campesino. Uno de los dirigentes campesinos de Esmeraldas, Amable Bone, aseguró que no hay medicamentos.