- FEB. 22, 2007 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Contaminación.
Con un micrófono especial y una libreta de apuntes, estudiantes egresados de la Facultada de Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Chimborazo (Unach) iniciaron el pasado miércoles las mediciones periódicas de los niveles de ruido que tiene la ciudad.
El proyecto, que se realiza en convenio con el Departamento de Gestión Ambiental del Municipio de Riobamba, busca determinar los puntos más críticos de ruido que tiene la ciudad.
Las mediciones se efectúan los lunes, miércoles y viernes en las horas pico, cuando la circulación de vehículos y peatones es mayor.
Los principales instrumentos de contaminación acústica lo constituyen las alarmas, sirenas, fábricas, las bocinas de los vehículos y los parlantes a alto volumen colocados en las puertas de ingreso de tiendas y almacenes.
Según los datos preliminares del estudio, el ser humano puede soportar hasta 50 y 60 decibeles de sonido. Carlos Inga, egresado de la Unach, indicó que “de acuerdo a los registros que tenemos, en las calles de Riobamba el mínimo está entre los 70 y 100 decibeles, lo que significa que el ruido es excesivo”.
Inga explicó que los efectos del ruido traen serias consecuencias. “Cada día está naciendo una nueva generación de sordos, porque muchos de los jóvenes presentan una disminución de su agudeza auditiva irreversible”.