El descuido de los padres y el consumo de alcohol son los mayores problemas.
La diversión y el descanso al compartir un fin de semana junto a la familia en la playa puede transformarse en la experiencia más dolorosa y angustiante por la imprudencia y el descuido con el que actúan algunos bañistas.
“Yo quería que mis hijos se distraigan.... jamás imaginé que el mar me iba a quitar a uno de ellos”, expresa Blanca Morán, madre de Carlos Eduardo Limones Morán, de 10 años, quien murió ahogado el pasado 20 de enero en el km 9½ de la vía a Data de Villamil (Playas), zona prohibida para bañistas.
Según ella, en el sitio no existe ningún aviso de advertencia, por lo que el menor –que no sabía nadar– se acercó al mar a sacar una pelota que su hermano Brando, de 8 años, había lanzado mientras jugaban.
“Vino una ola y lo arrastró. Brando me fue a ver a la casa, pero fue demasiado tarde”, dice la mujer, quien aún no olvida la angustia que sufrió al darse cuenta de que el mar se había llevado el cuerpo de su pequeño.
“Me lanzaba al agua por cada bulto, pero solo eran palos o basura... Si tal vez no los hubiera dejado solos esto no habría sucedido”, se lamenta entre lágrimas mientras abraza a su otro hijo.
Durante el 2006, 11 personas murieron ahogadas en el balneario General Villamil Playas. En lo que va de este año, los reportes de la Cruz Roja de este lugar reportan 2 fallecidos por esta causa.
Según Eduardo Rodríguez, jefe del equipo de salvavidas de Playas, la mayor parte de ahogamientos se produce porque se ha ingresado en estado etílico al mar. “Si una persona ha bebido aunque sea una cerveza, al entrar al agua salada puede sufrir un calambre, vomitar, comenzar a asfixiarse, pierde el conocimiento y se ahoga incluso aunque esté cerca de la orilla”, advierte.
Él asegura que las mismas consecuencias se dan cuando la persona va al mar inmediatamente después de comer.
John Vega, presidente de la Cruz Roja de ese balneario, cree que hace falta controlar el consumo de bebidas alcohólicas en las playas. “Hay decenas de carpas cerveceras y gente que viene bebiendo desde Guayaquil y sin ninguna precaución al meterse al mar”, refiere.
En tanto, el descuido de los padres se apunta como la causa de ahogamientos de los menores. “Lo más peligroso son las boyas o llantas flotantes donde se suben los niños que se dejan arrastrar por la marea hasta que ya no tocan fondo. Por la desesperación, se lanzan al agua y se hunden”, explica Eduardo Rodríguez, quien señala que estas boyas solo deben ser usadas en piscinas.
Pero la falta de vigilancia no solo es causa de ahogamientos. La pérdida temporal de los menores en la playa es muy común, sobre todo en el balneario General Villamil.
Según datos de la Cruz Roja, solo en el fin de semana del feriado de carnaval del año pasado se reportaron alrededor de 400 niños, de entre 1 y 15 años, que no encontraban a sus familias. “Hay chicos que se pasan más de seis horas llorando y sin que nadie pregunte por ellos. Es que los padres se quedan dormidos o están bebiendo y ni siquiera se dan cuenta de dónde están sus hijos”, relata John Vega mientras muestra un video en el que se observa a decenas de niños llorando desesperados en el estrecho espacio de la Cruz Roja de ese balneario.
Para Otón Arboleda, presidente de la Asociación de Hoteleros de Salinas, la gente debe aprender a respetar las señales de alerta. “Hace unos días una mujer y una niña se metieron a la zona por donde salen las lanchas. Pasó una persona en una moto acuática y le cercenó la pierna a la menor. La mujer sufrió un corte profundo también en la pierna”, asevera.
La capitanía no se pronunció sobre este caso.
11
Muertos se registraron en el 2006 por ahogamiento en General Villamil, Playas.
6
Niños es el número de fallecidos entre este y el pasado año, en ese balneario.
Después de comer
Espere dos horas antes de ingresar al mar después de haber ingerido algún tipo de alimento. No entre al agua si ha bebido alcohol.
Con los niños
Indíqueles cómo actuar y a quién pedir ayuda en caso de que se extravíen u observen que alguien se esté ahogando. Trate de no dejarlos solos.
Ayuda
No se lance al agua si no sabe nadar o si observa que la corriente es muy fuerte. Es mejor buscar ayuda profesional de inmediato.
Señales
Recuerde que una bandera roja significa peligro, no ingresar al mar, y la amarilla es para que tome las precauciones.