‘América vive’ es el último coletazo de los programas que a mediados del noventa plagaron la TV ecuatoriana y de la que salieron diputados destituidos como Vicente Olmedo y reporteros del “submundo” como José Delgado.
Dirigido por Patricio Arroyo y su esposa, ‘América vive’ tiene además otra vertiente: la telebasura dirigida a los “hispanos” de la TV estadounidense. Toda una categoría.
En fin, digamos que para ‘América vive’ todo vale, hasta inventarse historias de fantasmas, plantearlas como reales y después, como la superchería es insostenible, retroceder y decir que todo fue una recreación, una obra de ficción.
El fin de semana, ‘Mitos y verdades’, nuevo programa de TV, reveló todo. Rodolfo Asar y María Eulalia Silva investigaron en el viejo hospital Eugenio Espejo y comprobaron que nada de fantasmas hay en el lugar, que todo había sido un montaje, como testimoniaron guardias y trabajadores.
En ‘Mitos y verdades’ no mencionaron a ‘América Vive’, solo se refirieron en varias oportunidades a “un programa colega”. Sin embargo, los fantasmas del Eugenio Espejo fueron dados por sentado en el programa sabatino de Ecuavisa. ¿Y ahora? Bueno, ya se inventarán rituales satánicos, otras casas embrujadas y otras cosas por el estilo...
Lo bueno es que, por fin, existe un programa de TV que se hace desde un escepticismo que descubre los negocios y engaños detrás de lo “sobrenatural”.