- FEB. 12, 2007 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
VIDA SENCILLA
No permito que mi vida sea solo un horario lleno de ocupaciones que no me permitan disfrutar del sencillo encanto ante mí.
Por medio de la meditación, me deshago del estrés. Con solo pasar diez minutos en silencio, me siento diferente durante el día.
Cuando elimino la confusión de mi mente, mis pensamientos y emociones intensas empiezan a mitigarse.
Puedo escoger un momento específico del día, bien sea mi hora de almuerzo o cualquier otro tiempo de descanso, para entrar en comunión consciente con lo divino. Durante mi meditación, en comunión silente con Dios, soy enriquecido espiritualmente. Cada latido me lleva a una comprensión más profunda de mi conexión con Su espíritu. No pienso ni hago nada. Existo.
–Salmo 107:30
“Luego se alegran, porque se apaciguaron, y así los guía al puerto que deseaban”.