- FEB. 07, 2007 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Un grupo de 103 guerrilleros urbanos de la principal fuerza rebelde izquierdista de Colombia se entregó este miércoles, en la más grande desmovilización de ese movimiento insurgente durante el gobierno del presidente Alvaro Uribe, informó la Policía.
La entrega de los integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ocurrió en la ciudad de Cali, la capital del departamento del Valle, 250 kilómetros al sudoeste de Bogotá.
"Los operativos y presión de la Fuerza Pública los obligó a retornar a la vida civil", dijo un comunicado de la Policía Nacional.
Los guerrilleros, que entregaron 34 armas de fuego, 70 granadas, municiones y explosivos, controlaban algunos sectores de Cali y de Buenaventura, el principal puerto colombiano sobre el Océano Pacífico.
Uribe inició en el 2003 una negociación de paz con los escuadrones paramilitares de ultraderecha, que permitió que más de 31.000 combatientes de esos grupos armados ilegales acusados de masacrar a miles de civiles depusieran las armas.
Con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda fuerza guerrillera del país, mantiene contactos de paz en Cuba, con el fin de sentar las bases para iniciar una negociación, pero con las FARC no ha logrado nada.
En su primer periodo de gobierno y antes de que fuera reelegido en el 2006, Uribe lanzó un programa para promover la deserción de los integrantes de la guerrilla y de los paramilitares con un plan que ofrece protección, un subsidio económico, salud y capacitación laboral.
Pese a las críticas al programa, más de 11.000 integrantes de grupos armados ilegales, la mayoría de la guerrilla, han abandonado la lucha armada.
Colombia afronta un violento conflicto interno de más de cuatro décadas que cobra miles de vidas al año.