Jaime E. Muñoz Araujo,
Guayaquil
La gente se pregunta cómo debe actuar el Ecuador ante las continuas fumigaciones colombianas con glifosato en la frontera común. Yo considero que el Gobierno Nacional debe exigir a su homólogo de Colombia el cese inmediato de las aspersiones aéreas.
Grave daño causan las fumigaciones en nuestro país, no solo a las plantaciones agrícolas, sino a la salud de los ecuatorianos que habitan en las regiones fronterizas; además constituyen una evidente violación a los derechos humanos consagrados en la declaración de las Naciones Unidas, de la que estos dos países son signatarios.