Delincuencia. Los transeúntes son las principales víctimas de los delincuentes.
A lo largo de la calle Sucre los robos rápidos a transeúntes se dan a cualquier hora del día, según los moradores y comerciantes de esta zona céntrica de la ciudad.
“Ayer (el lunes pasado) a una señora que se estaba subiendo en el bus de la línea 73, un tipo vino y le arranchó la cartera y salió corriendo. Era temprano, como a la 13:30”, cuenta un vendedor de agua, quien prefirió no identificarse.
Él asegura que ese tipo de robos son más frecuentes en las ocho vías perpendiculares a la calle Sucre, que van desde Chimborazo hasta la avenida Quito.
Quienes viven en ese sector señalan que los antisociales usan a menores de edad para asaltar a quienes transitan por esta calle comercial.
“Mandan a niños de entre 12 y 16 años a robar cuando las madres de familia esperan el bus con sus hijos en brazos. Luego los muchachitos tienen que darle la plata a los verdaderos ladrones”, indica Rosa, propietaria de un local de la calle Rumichaca, quien no quiso dar su apellido por temor a represalias. El miedo que ella siente es el mismo que tienen los otros comerciantes de la zona, quienes prefieren no denunciar a los delincuentes aunque ya los han identificado, según dicen.
“Sí conozco a quienes roban por aquí, pero ellos también nos conocen y después vienen a robarnos y peor, hasta hacernos daño. Por eso mejor hacer como que no se ha visto nada”, manifiesta un vendedor de víveres de Pedro Moncayo.
LOCALES
Pero el arranche no es la única modalidad de robo que se da a lo largo de esta vía. Varios locales comerciales han sido atracados por los antisociales.
Uno de ellos es la papelería Arte Com, ubicada en Pedro Carbo. Este negocio fue asaltado a las 11:00 del pasado 28 de diciembre por cinco sujetos que se llevaron cerca de $ 1.800 en efectivo y más de $ 3.000 en mercadería.
Su propietario, Gabriel Espinoza, recuerda cómo los asaltantes lo amenazaron con armas de fuego a él y a cuatro de sus empleados.
“Estaban vestidos con ropa deportiva, ingresaron como clientes y nos encerraron en la bodega. Nadie se dio cuenta de nada, a pesar de que las camionetas de Más Seguridad están a media cuadra”, destacó.
Su vecino Francisco Cevallos, propietario de un almacén de ropa, es otro de los afectados.
Él cuenta que en dos ocasiones los hampones han destruido los candados de su local para robarle, por lo que se ha visto obligado a instalar una alarma de seguridad.
VERSIÓN: Método de robo
Rosa
COMERCIANTE
“(Los delincuentes) mandan a niños de entre 12 y 16 años a robar cuando las madres de familia esperan el bus”